EL MACRISMO APOYÓ A IBARRA Y SALIÓ A ACUSAR A KIRCHNER Y CARRIÓ
En medio de una clima electoral enrarecido y mientras se abre una grieta en la relación entre el gobierno de Néstor Kirchner y el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, el partido de Mauricio Macri —lo que es decir, el propio Macri— movió ayer, una pieza sorpresiva: salió a respaldar “la continuidad institucional de Ibarra” y a acusar al Presidente y a la jefa del ARI, Elisa Carrió de querer desestabilizar la gestión porteña.
Compromiso para el Cambio dijo que “repudia la embestida del Gobierno Nacional y Elisa Carrió, sus aliados electorales, que han instalado públicamente la posibilidad de promover una intervención federal o de forzar la renuncia de Ibarra para satisfacer sus intereses políticos.”
En enero, a pocos días de la tragedia de Cromañón en la que murieron 193 personas, los legisladores de Macri habían intentado, por su lado, acorralar a Ibarra con una dura interpelación, como paso previo a un juicio político y lograr así su destitución, pero no pudieron lograrlo.
Anoche, un hombre cercano a Macri le revelaba a Clarín la intención última de este comunicado que se enmarca en el tenor de la campaña electoral que se avecina: “No vamos a permitir que Kirchner se despegue de Ibarra”.
Hace dos semanas, el jefe de Gobierno había dicho en una entrevista a Clarín que su fuerza analizaba ir en listas conjuntas con el kirchnerismo a las elecciones. Al día siguiente, hubo silencio de radio en el Gobierno nacional y versiones firmes de la decisión de despegarse electoralmente de la figura de Ibarra.
Hubo más: algunos rumores —en apariencia surgidos en la propia Casa Rosada— hablaron de la posibilidad de una intervención y hasta de forzar la renuncia del jefe de Gobierno porteño. “No pienso renunciar” retrucó Ibarra y luego sostuvo que a algunos dirigentes “los erotiza” la cercanía de las elecciones. Ayer, el jefe de Gobierno tomó nota del comunicado macrista: “Me parecen declaraciones necesarias después de que durante estos meses y, sobre todo, en los últimos días parecía que en la Ciudad se había instalado el vale todo. Las usinas de rumores estuvieron activas como nunca. Es de esperar que, si diversos actores democráticos se pronuncian en el mismo sentido, se terminen las conspiraciones y cada uno pueda dedicarse a trabajar, que es para lo que nos votó la gente”, dijo.
Sonó a tiro por elevación, aunque sin dar nombres, a algunos miembros del Gobierno nacional. Un hombre cercano a Ibarra agregaba ayer, por lo bajo, lo que su jefe no dijo en público: que les “sorprende que (Daniel) Scioli no haya salido a pronunciarse fuertemente” contra todas estas versiones que, incluso, lo involucraban: se llegó a decir que Kirchner había clavado la vista en el vicepresidente, habida cuenta de su buena posición en la Capital, en caso de que tuvieran que anticiparse las elecciones ante una renuncia forzada de Ibarra.
Decía también, con ironía, que lo que dijo el macrismo es lo que tenía que haber surgido de las filas del Gobierno. Se refería al párrafo del comunicado de Compromiso para el Cambio, donde se sostiene que “las autoridades deben finalizar sus mandatos o deben alejarse únicamente por los motivos y a través de los procedimientos que mandan la Constitución y las leyes”.
El documento conocido anoche lleva la firma de Horacio Rodríguez Larreta, vicepresidente de Compromiso para el Cambio. Pero la redacción del texto fue compartida con el jefe del partido, Mauricio Macri.
El presidente de Boca llegó el viernes de México en un clima plagado de rumores en torno al futuro del jefe de Gobierno. Y aunque Ibarra varias veces acusó a Macri de intentar desestabilizarlo, en los últimos días había evitado mencionarlo con nombre y apellido, algo que los macristas también registraron, según le dijeron a este diario.
En medio de las acusaciones cruzadas, Macri y Rodríguez Larreta se reunieron el sábado, y allí decidieron que debían salir a responder. “Lo que haya que decir lo vamos a decir nosotros”, se dijeron. “Los socios de Ibarra han instalado la posibilidad de la intervención”, es el título del comunicado que conluye: “Son la justicia y la comisión investigadora de la Legislatura las que deben llegar a una conclusión sobre lo que ocurrió en Cromañón”. Ibarra, anoche, fue en la misma dirección: “Una tragedia y un año electoral no pueden servir para traspasar cualquier límite”, afirmó.
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