EL MACRISMO PORTEÑO SE FRACTURÓ EN MEDIO DE REPROCHES CRUZADOS
Cuando lo tenía en la mira a Aníbal Ibarra, a Mauricio Macri le estalló una crisis en la cara. Lejos de lograr arrinconar al jefe de Gobierno porteño, el presidente de Boca sacó de la interpelación en la Legislatura la fractura de uno de los bloques que le responden.
Los macristas se enfrascaron ayer en un duro intercambio de reproches y acusaciones sobre las acciones del líder de Compromiso para el Cambio. Legisladores macristas que patearon el tablero dijeron que su jefe político intentó dar un golpe institucional a Ibarra aprovechando el dolor de los familiares de las víctimas de Cromañón.
Además, se quejaron de las presiones vía telefónica que debieron soportar para que votaran a favor de que la sesión informativa en la Legislatura pasara a un cuarto intermedio en vez de continuarla la madrugada del sábado.
El macrismo en el Parlamento porteño tenía dos bloques. El hasta ahora titular del bloque Juntos por Buenos Aires, Jorge Mercado, confirmó ayer que decidió renunciar al sector porque Macri buscó “especular y mantener la crisis” extendiendo el cuarto intermedio hasta mañana, y confirmó que hubo llamados para convencerlos de que acepten ese horario.
“Macri habló con Santiago de Estrada. A mí me llamó (el segundo de Macri) Horacio Rodríguez Larreta para decirme que había que pasar a un cuarto intermedio hasta el martes porque lo pedían los familiares y había que tener un horario razonable”, aseguró.
También mencionó a quien fuera jefe de campaña de Macri, Juan Pablo Schiavi, como “quien llamó a otros colegas”, y se molestó porque “en lugar de avanzar en preguntas sobre la responsabilidad de Ibarra con los datos que se conocieron en el informe, se especuló políticamente”.
“Este es el principio de una ruptura importante en el espacio. Quien no quiera convivir con este tipo de actitudes debería replantear su continuidad”, apuntó Mercado, quien lideró hasta ahora Juntos por Buenos Aires. El otro sector se encuentra en el Frente Compromiso para el Cambio, que conduce Gabriela Michetti, quien acepta verticalmente las directivas de Macri.
Además de Mercado (quien negó que vaya a sumarse al espacio ibarrista, con el que tiene “muchas diferencias”), la legisladora Sandra Bergenfeld anunció su decisión de apartarse de la bancada. Se especula que a ellos lo seguiría Ricardo Busacca. Bergenfeld le propinó el sábado duras críticas al presidente de Boca Juniors, sobre quien dijo que “asesorado por personas inescrupulosas” pergeñó un “intento de toma de poder”.
Por el contrario, la diputada de la misma bancada Silvia Majdalani rechazó que hubiera existido una “maniobra artera en busca de réditos políticos”, y pidió que se actúe con “seriedad, sentido común y sensatez”.
“A mí nadie me presionó para que acepte el cuarto intermedio ni nadie me llamó para cambiar mi voto sino que lo decidí de acuerdo con lo que pensaba que debía hacer”, señaló Majdalani, quien ratificó su continuidad en la bancada Juntos por Buenos Aires.
Lo concreto es que cuatro legisladores se fueron de los bloques que responden a Macri, mientras que hay incertidumbre respecto a la determinación que tomarán los que desoyeron la orden de su jefe político. Estos son Helio Rebot, de Compromiso para el Cambio, quien ya se había opuesto a la interpelación. Del otro sector, Juntos por Buenos Aires, siete de sus once legisladores desobedecieron la voz de Macri. Se especula que cuando se reubiquen los actores, el gran ganador será el bloque kirchnerista, que se constituiría en la primera minoría desbancando de ese lugar al macrismo.
Ante semejante incendio, Macri siguió en su enigmático silencio. “Queremos salir de la especulación sobre el dolor de los padres”, explicó escuetamente uno de sus voceros.
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