EL MAL CLIMA RESTRASA OTRO INTENTO DE RESCATE EN LA ANTÁRTIDA
Las adversas condiciones climáticas en la zona de la Antártida Argentina en la que un científico y un marino argentino cayeron el sábado en una grieta obligaron a suspender transitoriamente las tareas de búsqueda, que se reanudarán apenas el tiempo lo permita.
Para hoy estaba previsto que entre tres y seis hombres del Ejército volvieran a descender en la grieta del glaciar Collins en la que cayeron el científico y el militar el sábado, cuando se trasladaban en una moto de nieve desde la base uruguaya General Artigas hacia la argentina Jubany. El jefe de la patrulla, Víctor Figueroa, supone que, en la caída, la moto fue rompiendo sucesivos puentes de nieve y habrían quedado sepultados bajo un manto blanco de entre 15 y 20 metros de nieve.
Ayer nadie bajó a la grieta, aunque ello no significa que haya plazos oficiales para suspender definitivamente el rastreo. “La decisión es continuar hasta que algo lo imposibilite definitivamente”, dijo a Clarín el jefe del Ejército, Roberto Bendini.
Hasta ahora, los distintos descensos realizados por los rescatistas permiten tener un dibujo de la morfología de la grieta, al menos en la zona donde cayeron el biólogo Augusto Thibaud, investigador de la Universidad de Luján, y el marino Teófilo González.
El coronel Mario Dotto, segundo comandante Antártico del Ejército, informó que “la grieta mantiene un ancho de entre cuatro y cinco metros hasta los 130 metros. En esa profundidad los hombres encontraron un balcón de nieve, con un ancho de 2,5 metros”. La experiencia, o el olfato, de Figueroa, lo llevan a sostener la hipótesis de que los hombres se encuentran bajo la nieve y las piedras de hielo que habría arrastrado la moto de 400 kilos en su caída.
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