EL MEDIO AMBIENTE AFECTA LA SALUD DE LOS VECINOS DEL OESTE
Los vecinos de Villa del Parque, Barranquitas Sur y Villa Oculta, que se atienden en el centro de salud Cristo Obrero, participaron activamente del programa de desparasitación de chicos entre 2 y 14 años, denominado Chau Lombriz.
Pero todavía no tienen una respuesta por parte de la Municipalidad a los reclamos que desde hace años vienen haciendo: zanjas a cielo abierto, obstruidas y sin limpieza; falta de cloacas, incumplimiento del recorrido del recolector de residuos domiciliarios, con la consecuente formación de minibasurales; calles de tierra en malas condiciones para transitar. Todas estas falencias influyen directamente en la salud de la población y son el ambiente ideal para la proliferación de las parasitosis. Es un círculo vicioso que nunca tiene fin, a pesar de medicar a los chicos para que expulsen los parásitos.
Por este motivo, María Correa, en representación del Consejo de Salud Comunitaria por la Escuela Cristo Obrero, y el Dr. Gustavo Barrera, director de dicho centro de salud, convocaron a una conferencia de prensa para reclamar una vez más la atención de las autoridades sanitarias, municipales y provinciales.
También se refirieron a los esfuerzos que están realizando para concientizar a la población sobre la necesidad de poner en práctica medidas medioambientales que preserven su salud.
“Queremos que la ciudad sepa todos los problemas que se viven en los tres barrios que corresponden a este centro de salud: la existencia de zanjas a cielo abierto hace que el agua de la lluvia quede en el barrio. También nos faltan cloacas, lo que hace que las excretas domiciliarias salgan a la calle, donde los chicos juegan”, comentaron.
Otro de los problemas que los preocupa es la incorrecta recolección de residuos por parte de la empresa concesionaria. El camión pasa por un circuito más reducido en estos barrios, hecho que se justificó en la inseguridad, según explicó la municipalidad a los vecinos. Esto trae como consecuencia que haya lugares en donde el camión directamente no pasa y se formen minibasurales, donde proliferan las ratas y las malezas. Además, esa basura también queda acumulada en el peridomiciliario, lo que representa un gran riesgo para muchas familias.
Los vecinos están cansados de pedir audiencias a las autoridades municipales y provinciales para charlar sobre esta problemática, además de otros temas como la seguridad o la limpieza general de los barrios. Pero sus voces no tienen eco.
Por eso, aseguraron que “las campañas de concientización entre los vecinos sobre estos temas están dando más resultados que la respuesta que pretendemos del gobierno”.
Lo que sí se consiguió
En relación a las actividades que vienen realizando desde hace aproximadamente un año y medio, mencionaron que desarrollaron el proyecto local Construyendo Salud Comunitaria, con el apoyo del Ministerio de Salud y participación de la comunidad, para la formación de promotores de salud desde un punto de vista de la salud comunitaria.
Aseguraron que implica tener un centro de salud con médicos y enfermeros, pero también que la gente se comprometa a mejorar su calidad de vida.
Explicaron que con mucho esfuerzo se concretaron actividades de limpieza en el barrio, a través de la colocación de cestos, y de educación casa por casa. Participaron las escuelas de los tres barrios, a través de la enseñanza a los chicos sobre el manejo de la basura y las consecuencias que produce la existencia de minibasurales en el barrio.
También se trabajó en el programa Chau Lombriz, a través de unos 100 voluntarios pertenecientes a las instituciones del barrio. Sin embargo, insistieron en que necesitan una solución a los problemas ambientales antes mencionados, “sobre los cuales se charló hace un año con la municipalidad, que nos ha prometido cosas que no se han cumplido”, cuestionaron.
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