“EL MEJOR NIVEL TIENE QUE APARECER EN EL MUNDIAL”
Si la autocrítica debe ser la piedra basal para el crecimiento de cualquier proyecto, Juan Pablo Sorin asume ese ejercicio. Aunque la Argentina haya cerrado el año en el primer lugar de las eliminatorias sudamericanas, el capitán del seleccionado prefiere distanciarse de una mirada complaciente. “Estamos en construcción después de la era de Marcelo. Con José acaba de empezar un nuevo ciclo que indudablemente va a ser diferente porque hay jugadores distintos y se juega de una manera distinta. Hay un montón de detalles por corregir que conviven con miles de ilusiones porque ya estamos a poco más de un año del Mundial de Alemania”, confesó el defensor.
-Puntualmente, después de Venezuela, ¿qué hay que mejorar?
-Presionar con más prolijidad, no errar tantos pases, dar un poquito más de seguridad en algunos momentos, crear más chances de gol, no desperdiciar tantas oportunidades para que después el partido no se complique, no dejar crecer al rival… Hay montones de cosas… Pero nos quedamos con la victoria y siempre ganar en casa es bueno. Estamos más cerca de Alemania, que en definitiva es el objetivo.
-¿Y recibir cuatro goles en los dos últimos partidos en el Monumental nos es preocupante también?
-Sí. No nos gusta que nos hagan goles y menos cuando los rivales no nos crean tantas situaciones. Pero también es positivo hacer uno o dos goles más que ellos. Tenemos que buscar un equipo más sólido. La Argentina debe seguir creciendo porque el mejor nivel tiene que aparecer en el Mundial.
-Entonces, ¿los altibajos responden a esta etapa de construcción?
-Sí. Por eso hay que tener paciencia; tanto de parte nuestra, que queremos que nos salga todo perfecto, como de parte de los hinchas, que tienen el lógico deseo de que siempre juguemos como contra Uruguay. La eliminatoria no es un camino fácil ni se puede brindar demasiado espectáculo. Acá y ahora lo importante es ganar.
-¿Valorás estar en la punta o es relativo porque los cuatro primeros van directo al Mundial?
-Esta fue una jornada positiva para la Argentina por los otros resultados. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer, que era ganar, y por eso terminamos contentos. Venezuela no es fácil como muchos creen; ya se ha liberado de sus complejos y, sin presiones, juega mejor que muchos candidatos. Estar primeros es una alegría, pero no hay que darle mayor trascendencia.
-Pekerman describió como opaco el nivel de los argentinos que están en Europa. ¿Qué opinás?
-Coincido con José… Es verdad que hoy los jugadores argentinos no nos estamos destacando tanto en Europa como en otros momentos. Pero se mantiene el respeto por nosotros. Igual, hay actuaciones que vienen subiendo de nivel, como la de Román…, la de Santiago en un equipo como Real donde no tiene tanto lugar, y también hay jóvenes que están jugando cuando en otras épocas si te ibas tan chico no tenías espacio.
-Más allá de este último paso con Venezuela, ¿qué balance hacés de un año con tantos vaivenes?
-Fue un año muy positivo para la Argentina, tanto desde el título conseguido en los Juegos Olímpicos como por el fútbol ofrecido en la Copa América. Y también siento que la gente ha vuelto a engancharse con la selección porque me imagino que este equipo va a estar muy cercano a la gente.
-¿Te sentís un líder del grupo?
-Eso lo tienen que decir los demás. Pero creo que los líderes surgen naturalmente y no vale cuando debe haber palabras para explicarlos.
-¿Creías que ibas a tener tanto protagonismo en la selección?
-No, la realidad me superó. Mi sueño era jugar algún día en la primera de Argentinos y, si podía, llegar a la selección. Eso pensaba cuando estaba en las inferiores y juraba que me iba a romper el alma para llegar. Pero desde el primer día que entré en el predio de Ezeiza me dijede acá no me quiero ir nunca más. Hasta que termine mi carrera quiero estar en la selección.
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