EL MENEMISMO QUE VUELVE, AHORA CON PARTIDO PROPIO
Carlos Menem finalmente vuelve al ruedo de las elecciones. Esta vez con un Frente Popular que irá por fuera de la estructura oficial del peronismo. El referente de esta nueva rama política es el ex senador Luis Rubeo, quien dialogó con El Ciudadano en Santa Fe en el marco de un acto realizado en esta ciudad y en el medio de un cúmulo de declaraciones sobre el cobro de sobresueldos durante la gestión menemista.
—¿En qué consiste este Frente Popular que tiene como referente al ex presidente Carlos Menem?
—El Frente Popular es un peronismo que denuncia a los gritos que el PJ se ha ido del peronismo, que está vacío de contenido, intervenido judicialmente y propulsado desde Néstor Kirchner y sus acólitos a otros puertos que no son los que forman las doctrina justicialista.
—¿Cuál es su posición dentro del Frente?
—A mí me toca estar en la conducción nacional del Frente y como santafesino organizarlo en la provincia. Por eso estoy recorriéndola para llevar esta voz y contar las razones por las cuales nosotros vamos por afuera y por las cuales adoptamos este camino. Estamos encontrando un eco notable en miles de mujeres, hombres y gente de otros partidos que siempre han coincidido ideológicamente con nuestro partido por las propuestas de esta estructura a la que pertenezco.
—¿Qué quiere decir específicamente que van a estar “afuera”?
—Que vamos con partido propio. Hemos formado el Frente Popular que está constituido por una serie de partidos de centro que expresan un claro contenido peronista sin ninguna de las desviaciones que se producen desde la gestión del presidente Kirchner. Entendemos que esta revalorización les permite a los que siempre nos han acompañado tener una opción, que por otra parte no existe, y nos sentimos muy contentos porque somos pobres y libres. En ese camino afrontamos las cosas con una energía que nos permite pensar que vamos a ser seguros ganadores.
—Se podría interpretar que ésta es la vuelta de Carlos Menem después de lo ocurrido en las ultimas elecciones.
—En el congreso de Lanús se escribió el epitafio del Partido Justicialista declarando su muerte y disolución. Proscribieron al líder de esta fuerza política y no realizaron las elecciones internas porque sabían que las iban a perder y no querían que la fórmula fuera encabezada por Carlos Menem. Menem participó de la primera vuelta (electoral de 2003) para demostrar que dentro del peronismo era la fuerza victoriosa y no participó de la segunda porque el plan maquiavélico era convertir un exiguo 21 por ciento, obtenido por Kirchner en las elecciones, en un 80 por ciento levantando las banderas de la demonización contra quien es nuestro líder. A partir de allí comienza esta comedia de enredos que produce hechos que no son menores.
—¿A qué enredos se refiere?
—El primer hecho fue, por un decreto, quitarle a los ingresos de todo el pueblo argentino el 70 por ciento de su poder adquisitivo. Por otra parte obligaron a todas las cajas de jubilaciones a comprar bonos al ciento por ciento con el aporte de los trabajadores y luego les devolvieron el 30 por ciento, o sea que hubo otro robo del 70 por ciento. A continuación comenzaron los aumentos de precios y nos encontramos con que cesaron las inversiones.
—Parece un poco exagerada su descripción teniendo en cuenta que una de las personas que pidió cesar en el pago de la deuda, lo que nos volvió menos propensos a las inversiones, es un hombre que está al lado de Menem.
—Pero lo que él quería era que se parara la cuestión, porque la devaluación nos había colocado en un plano de locura. El acto de (Adolfo) Rodríguez Saa no fue un acto de la devaluación, porque la devaluación ya la había promovido (Eduardo) Duhalde desde Remes Lenicov.
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