EL MERCOSUR FIJARÁ OBJETIVOS PARA EL 2006.
Los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inacio Lula Da Silva arribarán hoy a Asunción, en Paraguay, para participar mañana de su primera cumbre del Mercosur. La idea de los nuevos jefes de Estado consiste en fijar el llamado Objetivo 2006, que apunta a perfeccionar en sus cuatro años de gestión la unión aduanera y el mercado común.
Más allá de la buena sintonía política, el Mercosur precisa que las economías y el comercio marchen mejor. El bloque se afianzó desde su creación, en 1991, al compás del intercambio de bienes, pero estuvo a punto de la ruptura a partir de 1999, cuando Brasil devaluó. La situación económica de los dos socios mayores tampoco es óptima: el gigante sudamericano está en recesión y la Argentina está desacelerando el repunte económico, tras el pozo en el que cayó en 2002 por la devaluación y pesificación.
La cita, en la que participará como invitado el presidente venezolano, Hugo Chávez, comenzará hoy con reuniones de los ministros de Economía y de Relaciones Exteriores, y los titulares de los bancos centrales de la Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y los dos países asociados al Mercosur, Chile y Bolivia. En el exclusivo Yacht y Golf Club Paraguayo, y bajo estrictas medidas de seguridad, iniciarán la discusión del Objetivo 2006, que se fijaron Lula y Kirchner la semana pasada en Brasilia.
La meta de perfeccionar la maltrecha unión aduanera consistirá en eliminar a fines del año próximo las excepciones que los cuatro países socios adoptaron en detrimento del arancel externo común (AEC) a las importaciones desde afuera del bloque. En enero de 2004, la Argentina subirá la tarifa para importar maquinarias de la extrazona del 0% actual al 14% impuesto por el AEC. Esta alteración rige desde 2001 y se mantendrá por seis meses más.
La unión aduanera necesita acuerdos de reconocimiento mutuo de normas técnicas, antidumping (contra la venta por debajo del costo), compensatorias, de calidad, sanitarias y fitosanitarias. “Hay que eliminar las barreras internas que aún existen”, propuso una alta fuente de la Cancillería argentina.
El Mercosur también estudiará el elevado AEC (12%) con la perspectiva de ir disminuyéndolo en la medida en que se consigan reducciones de barreras al intercambio de parte de otros países o bloques, como la Unión Europea, Estados Unidos, la Comunidad Andina de Naciones (CAN, integrada por Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) o los aspirantes al Area del Libre Comercio de las Américas (ALCA), prevista para 2005.
Apertura comercial con India
El punto más destacable de esta cumbre de Asunción, según el canciller paraguayo, José Antonio Moreno Ruffinelli, radicará en la firma de un acuerdo marco de apertura comercial con India, el segundo país más poblado de la Tierra. El pacto con India (más información en la sección Comercio Exterior) se asemeja al ya firmado con Sudáfrica. Buenos Aires comenzará por liberar 300 productos con Nueva Delhi. Mientras tanto, se calcula que en 60 o 90 días se concretará un acuerdo con Perú. Más retrasadas vienen las conversaciones con Venezuela en materia comercial, aunque progresan en términos políticos.
En pos de limpiar la mesa en el Mercosur, la Argentina propondrá un protocolo para disciplinar los incentivos a las inversiones. Con esto se apunta contra los supuestos subsidios encubiertos de Brasil, que concede fuertes ventajas crediticias, fiscales y de servicios energéticos.
El Objetivo 2006 también persigue el mercado común. Para eso resulta esencial la coordinación macroeconómica (inflación, tasa de interés, deuda pública, déficit fiscal) entre los socios, de lo que se viene hablando desde hace años sin avances ni siquiera leves. Las diferentes y contagiosas crisis que sufren los países de la región la tornaron imposible.
La Argentina y Brasil comenzarán a estudiar la convergencia del peso y el real, que recuperaron la paridad tras cinco meses, pero la creación del Instituto Monetario del Mercosur quedó fuera de la agenda. “Sería difícil ir a una moneda común”, sentenció el presidente del Banco Central uruguayo, Julio de Brun.
El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, había propuesto el mes pasado crear bandas cambiarias sobre las que flotarían las monedas. Aquel país que devaluara en exceso y sobrepasara esas bandas sufriría aranceles sobre sus exportaciones al resto del Mercosur. La idea, que mereció críticas de funcionarios brasileños, se enfrió.
El Mercosur debe convertirse en un verdadero mercado común y para eso se buscará la generación de protocolos que igualen a las empresas de todo el Mercosur en materia de servicios, inversiones y compras gubernamentales. Se pretenden eliminar preferencias nacionales. También se regulará el trabajo temporario.
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