EL MERCOSUR FIRMA UN ACUERDO COMERCIAL CON LOS PAÍSES DEL GOLFO
Mercosur concretará en esta cumbre de América del Sur y Países Arabes un nuevo acuerdo de libre comercio: lo firma mañana con el Consejo de Cooperación del Golfo, que incluye a 6 países: Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos, Qatar, Kuwait, Oman y Bahrein.
La magnitud del anuncio tiene que ver con algo que a Argentina y sus socios del Mercosur los desvela: aumentar el comercio con aquellas partes del mundo de economías complementarias y mercados poco explorados.
La previsión es que en los próximos 5 años el comercio con el mundo árabe podrá triplicarse, pasando a redondear los 15.000 millones de dólares.
El convenio comercial entre el Consejo del Golfo y el Mercosur tiene la misma entidad que pactos similares firmados con la India y con Sudáfrica. Los países comienzan por intercambiar listas de productos para los que se pretenden conseguir ventajas comerciales (preferencias arancelarias). Eso garantiza a cada miembro del Mercosur un mayor acceso de bienes a los mercados de las 6 naciones árabes (y a la vez abre las importaciones a estos países) y en aquellos en los que está dispuesto a dar ventajas a los socios.
Para la Argentina es una oportunidad, aún cuando no se pueda medir en el corto plazo. Pero, como bien explicó a Clarín un delegado de la Autoridad Nacional Palestina, Gassan Salama, “se trata de conseguir que los productos argentinos lleguen al mundo árabe en forma directa, cuando hoy son vendidos en nuestros mercados por firmas europeas”.
Según Abdal Rahman Al Attiyah, secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, el pacto sellado “abre las puertas para un proceso de inversiones” en los países sudamericanos. No hay que olvidar que las naciones del Golfo Pérsico además de petróleo poseen algo muy disputado en todo el mundo: capitales para invertir. Claro que para eso es preciso crear las condiciones, subrayó el líder árabe: “Tienen que remover los obstáculos a las inversiones”, reclamó al Mercosur.
En este proceso de aproximación inédito, los cancilleres de América del Sur y de los países árabes (34 en total) aprobaron ayer la “Declaración de Brasilia”, dónde hay más fuerza de la que habían esperado tanto en Estados Unidos como en Israel. Por un lado se condena a “todo tipo de terrorismo”. Pero por el otro se reconoce “el derecho de los pueblos a resistir la ocupación extranjera”, aunque, según aclaró el ministro de Relaciones Exteriores brasileño Celso Amorim, “de acuerdo al derecho internacional humanitario”. En una rueda de prensa, Amorim señaló, además, que “todos los países apoyamos la causa de la autodeterminación palestina”.
El texto final que ayer se terminó de delinear será firmado por los jefes de Estado y de gobiernos sudamericanos y árabes.
“Este es el inicio de un momento histórico en el que estamos dando al mundo un ejemplo de lo que se puede lograr a través del diálogo y el conocimiento, hacia un futuro más justo y democrático”, declaró Amorim.
Como dijo un diplomático argentino, consultado por Clarín, todo indica que “la declaración final contendrá un voltaje mayor al que hubiera deseado Israel. Pero es menor al que originalmente propuso el mundo árabe”. Lo cierto es que, como temían en EE.UU., este es un foro donde se discute cómo posicionarse en política internacional. Como dijo ayer el secretario general de la Liga Arabe, Amr Musa, a ellos no les preocupa que Israel tema por la solidaridad expresada en esta reunión con la causa palestina. “Es problema de ellos si están preocupados. Si no quieren preocuparse más, deben cambiar su política en los territorios ocupados”.
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