EL MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN BUSCA SOSTENER EL PROYECTO DE LEY QUE INQUIETA A LA IGLESIA
Tras el cuestionamiento de la Iglesia, el Ministerio de Salud salió a reforzar la iniciativa de ratificar un protocolo adicional de la ONU contra la discriminación de la mujer. La secretaria de Políticas, Regulación y Relaciones Sanitarias, una virtual viceministra, Graciela Rosso afirmó que busca resolver “un problema serio de salud pública” y elípticamente devolvió las críticas a los obispos al afirmar que “nos e puede negar la realidad”.
“El protocolo es más amplio que lo que cuestiona la Iglesia. Son los derechos de la mujer que están en nuestra Constitución. No se puede negar la realidad. Hay que apuntar a que no se mueran nuevas mujeres o nuevos niños” sostuvo, en declaraciones a Radio Mitre.
En el diálogo radial, Rosso insistió en que buscarán que el Congreso apruebe la medida “por completo”.
Ayer, los obispos les pidieron ayer a los legisladores -y, por elevación, a la Casa Rosada— que no ratifiquen un protocolo adicional de la ONU contra la discriminación de la mujer que, a su juicio, “garantizaría la práctica del aborto como un servicio público”.
La solicitud fue hecha a través de una declaración de la cúpula del Episcopado —la comisión permanente de obispos—, que sesiona desde ayer y hasta hoy en esta capital. A diferencia de otras ocasiones, no se esperó a la clausura de las deliberaciones para difundir el comunicado porque los religiosos creen que hoy mismo el Senado podría ratificar el protocolo adicional, cuya homologación se venía demorando desde hace cuatro años por la resistencia de la propia Iglesia.
En el comunicado, los religiosos afirman que “nuestro compromiso a favor de los derechos de la mujer no puede depender de acuerdos o recomendaciones que pretenden garantizar la práctica del aborto como un servicio público. A este propósito —añaden— advertimos particularmente a nuestros legisladores sobre el peligro de dependencia cultural que entrañaría la inminente ratificación del Protocolo Facultativo de la CEDAW”, aprobado en la ONU.
Este contenido no está abierto a comentarios

