EL MINISTRO DE SALUD A LA CABEZA DE LA LUCHA CONTRA EL TABAQUISMO
El ministro de Salud Juan Sylvestre Begnis aprovechó ayer el Día Mundial sin Tabaco para llegar hasta la Legislatura y pedirle a los senadores del oficialismo y la oposición que voten una ley que prohíbe fumar en cualquier ámbito cerrado de la provincia al que concurran personas, ya sean públicos o privados, la venta de cigarrillos a menores de 18 años, la publicidad directa o indirecta de los productos del tabaco, el auspicio de eventos deportivos y culturales y hasta la competencia de deportistas que exhiban las marcas prohibidas en su indumentaria. “Venimos a pedirle al Senado la aprobación de esta ley que contribuirá enormemente a la lucha contra el tabaquismo en Santa Fe. Creemos que hay que tomar decisiones muy fuertes”, dijo el funcionario. La norma tiene media sanción de la Cámara de Diputados desde el 25 de noviembre último, pero duerme en algún cajón del Senado desde hace seis meses, a pesar del esfuerzo de sus principales promotores, entre ellos el médico y diputado justicialista José Pividori.
No fue casual que Sylvestre Begnis haya elegido el Senado santafesino para recordar el Día Mundial sin Tabaco. Se instaló en el recinto junto a su segundo, el subsecretario de Salud, Daniel Tardivo, el director del Programa de Tabaquismo, Carlos Candioti y otros funcionarios. Y les solicitó a los senadores que sancionen la ley. Lo escucharon varios: el presidente provisional del Senado, Norberto Betique, su colega de Diputados, Edmundo Barrera y los presidentes de las comisiones de Salud de ambas Cámaras, senador Danilo Capitani y diputado Pividori
El ministro admitió las dificultades en la lucha contra el tabaquismo. “Es muy difícil porque tenemos como adversarios intereses económicos muy fuertes y hasta economías regionales. De cualquier manera, es importante que retomemos la lucha sobre todo para que los adolescentes no tomen el vicio”, dijo en hall de la Legislatura.
“Hoy tenemos diez muertes diarias por causas vinculadas al tabaco en forma directa. Pero por cada muerte hay 60 mutilados o con secuelas que deben dejar de trabajar o que sufren amputaciones de miembros que les altera la capacidad laboral y de desarrollo social. Esto es lo que importa. Las muertes son la parte dramática de todo eso, pero también lo son los sufrimientos de las personas”, explicó.
Si el Senado sanciona la ley, estará prohibido en la provincia:
* Fumar en los edificios públicos de los tres poderes del Estado, en los medios de transporte de todo tipo y distancia y en áreas cerradas interiores de cualquier lugar de trabajo, ya sea públicos o privados. Una prohibición estricta en lugares techados, por lo tanto las áreas reservadas para fumadores tendrá que ser espacios abiertos.
* La venta de tabaco a menores de 18 años.
* La publicidad directa o indirecta de cigarrillos, cualquiera sea el medio de difusión.
* El auspicio de eventos deportivos y culturales.
* El uso de indumentaria deportiva con publicidad de empresas o marcas de cigarrillos
Sylvestre Begnis aceptó que la contienda con la industria del cigarrillo es muy desigual. “Cuando nosotros gastamos 10 centavos para que una persona no se incluya en el vicio de fumar, la industria gasta 100 pesos en convencerlos de que fumen y lo hacen a través de una publicidad muy inteligente y perversa porque lo hacen siempre con fondos de aire libre, felicidad, de crecimiento social y económico, de éxito. Los chicos, lógicamente, se dejan penetrar por esta publicidad y se tientan. Entonces, tenemos que actuar sobre este tipo de cosas”
“Hay que tomar decisiones muy fuertes desde el gobierno”, apuntó el ministro de Salud. “Por eso le pedimos al Senado que evite este tipo de publicidad. Tenemos que ir dando pasos importantes, hay países desarrollados que han logrado una reducción del 10 o 15 por ciento en la venta de marquillas, mientras que en la Argentina ocurre al revés: aumenta la compra de marquillas en las clases más bajas. Y esto tiene que ver con esta publicidad a la que no le hemos puesto control”
‑¿Ustedes proponen prohibir la publicidad de cigarrillos en la provincia?
‑Sin ninguna duda. Debe prohibirse la publicidad del tabaco y del cigarrillo. Es un tema que a los medios, por supuesto, les preocupa mucho porque es uno de sus ingresos más importantes. Pero también le interesa a la economía del país. Piensen ustedes que el fisco recauda casi 700 millones de dólares en impuestos por la venta de cigarrillos. Entonces, aumentar el precio de la marquilla aumenta la recaudación, con lo cual tenemos a los ministros de Economía en contra de erradicar el trabajo. Esto es una exageración. Pero también es cierto que es difícil reemplazar un ingreso de 700 millones de dólares al gobierno nacional.
‑Entonces, ¿el gobierno tampoco quiere prohibir la publicidad?
‑El gobierno quiere y no quiere. Lo quiere es sustituir la producción de tabaco por otras producciones en las economías regionales, cosa que se va logrando poco a poco. Pero por otro lado, también lo tienta el tema fiscal porque es recaudación fácil, cash y diaria -dijo Sylvestre Begnis, sin tapujos.
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