EL MUNICIPIO NO HARÁ TRASLADOS COMPULSIVOS
Dos situaciones conflictivas se vivieron ayer en sendos centros de evacuados. En ambos casos los damnificados manifestaron su temor porque se los obligue a abandonar de manera compulsiva el lugar, sin tener dónde volver. El secretario de Promoción Comunitaria de la Municipalidad, Rodolfo Caminos, aseguró que “ninguna persona va a ser reinstalada ni obligada a retirarse si no tiene una casa a la cual retornar”. “No van a ser removidos en forma compulsiva”, agregó, para despejar dudas.
En el club Teléfonos, ubicado en pleno Guadalupe, un grupo de inundados advirtió que se les había pedido que abandonen el lugar en un plazo de diez días, pero luego los propios directivos de la entidad expresaron que de ninguna manera se los iba a echar y que en todo caso exigían que algún organismo del Estado se haga responsable de la situación y se asigne a un asistente social en el lugar de manera permanente.
Por otra parte, en la estación del Belgrano algunos damnificados por la creciente del Salado observaron con sorpresa que se habían desmantelado algunos boxes (estructuras de madera que sirven de divisorios entre las familias). Luego, la propia Municipalidad aclaró que las construcciones que se desarmaron no estaban habitadas y que serían reubicadas donde fueran más necesarias.
UNA SITUACIÓN DESGASTANTE
Más allá de reclamos puntuales y de casos particulares, ambas situaciones se inscriben en el mismo, conflictivo, marco: a más de cuatro meses de la catástrofe, la permanencia de tantas personas en centros de evacuados produce un indisimulable desgaste entre las propias familias que, aún con la atención que reciben y la precaria intimidad que proporciona un box o una carpa, ya no viven en su vivienda y su barrio. Igual desgaste genera entre las autoridades que no logran zanjar todas las demandas ni -al menos por ahora- proporcionar una solución definitiva a través de una vivienda.
El último registro oficial indica que todavía hay 1.350 personas evacuadas en 23 centros, obviamente una cifra mucho más baja que la que se registró tras el desastre, pero que sigue siendo alta y no se modificó demasiado en las últimas semanas.
En cada centro se está censando a las familias para determinar cuáles están en condiciones de volver a sus hogares -previa entrega de materiales que les permita ponerlos en condiciones- y quiénes deberán esperar a que se resuelva la construcción de nuevas viviendas.
En el caso del club Teléfonos, donde quedan 130 personas en calidad de evacuados, hay 14 familias que podrían regresar a sus barrios. El resto afirma no tener adónde ir.
En el Belgrano quedan 80 personas en boxes e instalaciones adaptadas sobre el frente del edificio y otro tanto en un galpón ubicado más atrás. En el medio y sobre los andenes están “los históricos”: chaqueños y otros vecinos de la provincia que llegan en el tren carguero a buscar una changa.
Entre boxes y carpas se distribuye la mayor cantidad de evacuados.
QUEJAS COMUNES
Más allá del conflicto puntual de ayer, en el club de Guadalupe hay una larga lista de reclamos para presentar a las autoridades: el primero, común a otros centros, es la calidad de la comida, que en las últimas horas habría comenzado a mejorar; también aseguran que no se les proporcionan pañales y ayer quedaban sólo tres kilos de azúcar en el depósito. Todos los evacuados provienen de algún otro centro, que los alojó en los primeros días tras la catástrofe y donde -aseguran- estaban mucho mejor.
Hubo un unánime reconocimiento a la ayuda recibida desde Cruz Roja, pero un fuerte reclamo tanto desde los inundados como de las autoridades del club -que no alquilan el local a la Municipalidad y recibieron un subsidio para arreglos-, para que la Municipalidad se haga cargo y que haya una asistente social en el lugar, en forma permanente.
SE QUEMÓ UNA CARPA EN LA FLORIDA
Desde hace meses se erige en Salta y Roque Sáenz Peña uno de los campamentos de evacuados. Ayer, en las primeras horas de la tarde, el fuego destruyó una de las carpas sin que se hayan producido víctimas, según se aseguró.
Se trata de la carpa N° 7 que habría sido desocupada hace escasos días por la familia que la habitaba. El incendio se habría producido por un cortocircuito.
En el caso interviene la Seccional 4° de Policía.
MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN
La Municipalidad dio a conocer un extenso listado de personas a quienes se les entregaron materiales de construcción para posibilitar la reparación de sus viviendas y facilitar su retorno.
El programa depende del Ministerio de Gobierno de la provincia y la logística queda a cargo de la Municipalidad que, a través de un cartel colocado en la puerta de acceso al edificio de calle Salta, advierte que no posee materiales para entregar.
El kit básico de materiales (cemento, cal, arena, chapas, tirantes, clavos, aberturas o ladrillos, según el caso) lo provee la provincia y hasta el momento facilitó el regreso de más de cien familias, de acuerdo a la información oficial. A estos elementos se suman anafes de cocina y utensilios aportados por Cruz Roja Argentina.
Los beneficiarios corresponden a distintos barrios que fueron afectados por el desastre hídrico: Centenario, Chalet, El Arenal, San Pantaleón, San Lorenzo, Villa del Parque, Santa Rosa de Lima, Barranquitas y 12 de Octubre.
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