EL MUNICIPIO ROSARINO PUEDE MULTAR A LOS QUE FUMEN EN LUGARES CERRADOS
Llegó el Día D. A partir de hoy el cigarrillo deberá hacerse humo de bares, comercios y oficinas. La Municipalidad comenzará a aplicar sanciones en aquellos lugares donde no se respete la ley provincial que prohíbe fumar en todos los espacios cerrados de uso público. Pero el subsecretario de Gobierno del municipio, Fernando Asegurado, señaló que primará la prudencia a la hora de aplicar las multas. Estas pueden caer tanto sobre los fumadores como sobre los responsables de los sitios donde se permita despuntar el vicio (ver aparte).
De acuerdo a la ordenanza que comenzará a regir a partir de hoy, las sanciones van de los 50 a los cinco mil pesos, de acuerdo a los antecedentes del infractor. Pero, según destacó Asegurado, “no se trata de perseguir a fumadores ni comerciantes”.
Así, no habrá brigada antipucho, confiscaciones de ceniceros, ni cazanicotina. Los encargados de hacer cumplir la norma serán los mismos agentes de la Dirección de Inspección de Comercio e Industria que recorren a diario los negocios de la ciudad. Frente a una infracción, el primer paso será una invitación a desistir del desafío de haber prendido un pucho a sabiendas de que no puede hacerse. Si la resistencia es grande, se identificará al empedernido y se labrará una multa.
“Sólo queremos lograr que se respeten los lugares públicos”, dijo el subsecretario de Gobierno. El funcionario se mostró conforme con los resultados de las campañas de concientización que hasta el momento lograron liberar a varios espacios públicos del humo. “Ahora vemos que la gente sale de los restaurantes a fumar a la vereda, eso antes era impensable”, reflexionó.
SITUACIONES DE CONFLICTO
Para Asegurado, hubo avances muy importantes en la modificación de las conductas de los fumadores. “Son cuestiones arraigadas que han cambiado mucho aun sin la presión de las multas”, explicó. Y se manifestó confiado en que la nueva etapa en la lucha contra el tabaco se hará sin dificultades ni tensiones entre parroquianos, inspectores y dueños de lugares públicos.
“No queremos situaciones de conflicto, vamos a ser prudentes”, anunció y confirmó que días atrás funcionarios municipales se reunieron con el portavoz de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Rosario. De ese encuentro, Asegurado explicó que fue el propio titular de la entidad, Rodrigo Pastor, quien se comprometió a recordar a los asociados la norma antitabaco.
Los encargados de hacer cumplir la ley estarán repartidos en los seis distritos de la zona urbana; donde, además de verificar normativas generales de seguridad, higiene y habilitación, también controlarán que nadie esté fumando, que no haya ceniceros y que estén a la vista los carteles que lo adviertan. “Esperamos que la gente colabore como lo está haciendo hasta ahora”, estimó Asegurado.
También recordó que la Municipalidad impulsará una articulación con la provincia que en los próximos días pondrá en marcha el control efectivo de la ley antipucho. “Existe una gran preocupación de los sanitaristas de nuestro país porque es muy alto el número de muertes asociadas al tabaco”, consideró. E insistió en que la prohibición de fumar en lugares públicos cerrados no es sólo una ordenanza, sino que forma parte de un concepto integral que incluye otras acciones, por ejemplo, los cursos para dejar de fumar.
“No sólo es un control, sino también una preocupación por la salud”, comentó. Y recordó que días atrás, Rosario fue premiada por sus políticas de salud, en las que está incluida la preocupación para que la gente deje el cigarrillo. Las provincias de Santa Fe y Córdoba lideran hasta ahora las políticas activas antitabaco. “No se fuma en los aeropuertos, en los vuelos, en los shopping, no veo por qué no pueden respetar otro ámbitos donde comprometen la salud de las demás personas”, explicó Asegurado.
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