EL MUNICIPIO ROSARINO RECLAMA LA VACUNACIÓN MASIVA CONTRA LA HEPATITIS A
La secretaria de Salud municipal, Mónica Fein, reclamó ayer que el Ministerio de Salud de la provincia implemente una vacunación masiva contra de la hepatitis A. “Tenemos una bomba de tiempo, sobre todo en la época estival. En Rosario no han habido brotes grandes, pero si lo llegamos a tener puede ser un desastre”, advirtió la funcionaria. Fein sostuvo que la ciudad tiene determinadas falencias de infraestructura para ser un caldo de cultivo de esta enfermedad. “El 40 por ciento de la población no posee cloacas, además estamos teniendo asentamientos irregulares sin agua potable lo que hace unos años no pasaba en ningún lugar de la ciudad. A eso se agrega que sectores medios no tienen presión de agua lo que genera todo un trastorno en el uso de las medidas de higiene”, detalló.
En ese sentido, remarcó que para combatir y prevenir la enfermedad es “prioritario” mejorar las condiciones de vida estructurales de grandes sectores de la población. “Esas son estrategias a mediano plazo, son obras que deben hacerse, pero mientras tanto hay que actuar con rapidez”, exigió.
El virus de la hepatitis A está considerado el más benigno de su tipo, ya que los de la B y la C pueden producir cirrosis y cáncer de hígado. Sin embargo, la hepatitis A puede generar cuadros fulminantes cuyo único tratamiento es el trasplante de hígado. La enfermedad tiene un tiempo de incubación de entre 15 y 45 días, se contrae por la ingesta de materia fecal y se trasmite de persona a persona. La sintomatología más frecuente es la ictericia (la coloración amarillenta de la piel), dolores de cabeza, malestar estomacal y heces de color claro. Su curación y tratamiento pueden alcanzar los 30 días.
Fein esgrimió a favor de su pedido de vacunación masiva un extenso estudio que la Sociedad de Pediatría Argentina presentó el año pasado al ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, en donde se hace un estudio de costo beneficio y se aconseja incorporar esta inoculación a la cartilla obligatoria y gratuita existente.
“Es increíble porque tenemos aparatología y ciencia para hacer los trasplantes, pero no terminamos de tener las condiciones sanitarias para prevenir esta enfermedad”, destacó Fein.
Por ahora Rosario se mantiene estable en la cantidad de casos de hepatitis A que se atienden en el sistema municipal y que oscilan entre los 10 y 15 pacientes mensuales, sin contabilizar los pacientes del sector privado ni tampoco aquellos asistidos en hospitales provinciales.
“Lo ideal es la vacunación universal, pero si eso no puede hacerse en lo inmediato al menos habría que prevenir a la población en riesgo. Esa sería una política como para empezar a prevenir, sin dejar de realizar las obras de infraestructura sanitarias necesarias”, advirtió.
Lo cierto es que los aproximadamente cien casos de hepatitis A que se detectaron en las últimas semanas en la provincia pusieron en la agenda del ministro de Salud santafesino, Juan Sylvestre Begnis, la posibilidad de implementar un plan de vacunación obligatoria contra esta enfermedad. En ese sentido, el funcionario dijo anteayer a La Capital que la decisión se podría tomar el próximo 26 de febrero cuando se reúna el Consejo Federal de Salud.
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