EL MUSEO DE MARADONA YA ESTÁ INSTALADO EN BUENOS AIRES
Toda la vida de Diego Maradona está sintetizada en un museo itinerante que desde ayer tiene su base en la Sociedad Rural Argentina de Palermo, donde se exhibirán alrededor de 600 objetos que le pertenecen, entre ellos, los botines con los que le marcó el recordado gol a Inglaterra en el Mundial de México 86.
Permanecerá abierta al público hasta el próximo 15 de noviembre y los organizadores anunciaron que este megaevento tendrá destino internacional durante el próximo año, ya que planean llevarlo el próximo año a México, Italia, Alemania y Japón.
Por primera vez se expondrán objetos que Claudia Villafañe, la ex esposa de Diego, guardó durante más de 20 años en su departamento y que van desde camisetas propias y de rivales, pantalones y banderines, hasta recuerdos y regalos como el del fallecido cantante de Queen, Freddy Mercuri, y el presidente cubano, Fidel Castro.
Además, se podrán ver fotografías, imágenes y filmaciones en pantallas de 360 grados, tridimensionales y de realidad virtual, con diferentes momentos de su vida futbolística.
La exposición, que se llama M10, está dividida por sectores que representan los diferentes clubes en los que jugó Maradona: desde sus comienzos en el equipo “Los Cebollitas” de Argentinos Juniors, pasando por Boca, Barcelona de España, Napoli de Italia, Sevilla de España, Newell’s Old Boys y la Selección.
“El despertar de un ídolo”, “Hacia el diez”, “El precio de la magia”, “Jugar en Nápoles dopo morire” son nombres simbólicos de algunos de los sectores que cuentan su historia deportiva.
En una pantalla se lo puede ver, por ejemplo, jugando con una pelota de trapo, cuando ya sorprendía con su habilidad.
Pero también se podrá encontrar un resumen de los momentos más amargos de su vida, como una imagen inédita que lo muestra postrado en una camilla llorando tras sufrir una grave lesión en 1983 jugando para el Barcelona. O en 1991, al ser detenido en un departamento de Caballito por consumo de drogas.
Lo más emotivo, quizás, se observa en un video que muestra su partido despedida en La Bombonera, en 2001. Ahí retumba una frase que cosecha aplausos entre los presentes: “La pelota no se mancha”.
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