EL NBSF PICÓ EN PUNTA POR EL SUQUÍA
El Banco Suquía tiene una fuerte presencia en la zona más rica del país.
El Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF) quedó ayer a un paso de adquirir el Banco del Suquía, ya que presentó la mejor oferta en la licitación por la entidad bancaria cordobesa que administra temporariamente el Banco Nación tras ser abandonado por sus dueños del Crédit Agricole en plena crisis financiera de 2002.
Ahora, los otros tres oferentes –Banco Macro, grupo Roggio y el Banco Hipotecario– tienen 14 días para mejorar la propuesta de 150 millones de pesos que hizo el grupo Petersen, que también controla el Banco de San Juan y tiene la mayoría accionaria del Banco de Santa Cruz. Y si no lo hacen, la entidad quedará para el banco santafesino.
De concretarse la operación se formaría el holding financiero privado más importante del interior del país, y en los círculos bancarios ya comentan que el titular del holding, Enrique Eskenazi, es “el banquero de la Región Centro” debido a que pasaría a manejar las dos entidades privadas más importantes de Santa Fe y Córdoba.
El poder económico que concentrará el grupo es de importancia porque ambos bancos tienen una fuerte injerencia en dos de las provincias que más se están reactivando de la mano del agro y la industria. Es más, cuando todavía no quedó firme la compra del Suquía, ayer ya corrieron versiones de que el NBSF apunta ahora a participar en la licitación, todavía sin fecha, del banco Bersa de Entre Ríos, la otra entidad que también era del Crédit Agricole –junto con el Banco Bisel– y ahora maneja el Banco Nación.
Tal como estaba previsto, el Nación recibió ayer las ofertas por el Suquía. A pesar del hermetismo oficial, fuentes del mercado financiero destacaron que la oferta del NBSF “fue la más atractiva, ya que es la única que no pide asistencia financiera”.
El Ciudadano pudo saber que el ex Banco Provincial ofreció 150 millones de pesos, mientras que el Bansud propuso 140 millones, pero reclamó redescuentos (fondos) al Banco Central para llegar a esa cifra. En tercer lugar quedó el Hipotecario, que ofertó 114 millones de pesos. Último figuró el Grupo Roggio, fundador del banco que en los noventa vendió al Crédit Agricole y ahora quería recobrar.
Un dato para tener en cuenta es que Eskenazi ofreció 20 millones de pesos más por el Suquía de los que puso para comprar el NBSF, el banco que está en el puesto nueve del ránking nacional de entidades privadas y que el año pasado tuvo un aumento mayor al 100 por ciento de sus depósitos por la reactivación económica y la mejor performance de las cuentas del gobierno santafesino, del cual es agente financiero.
Más allá de las especulaciones, las autoridades del Banco Central, del Ministerio de Economía y del fondo fiduciario se tomarán 15 días para analizar la propuesta más conveniente para la adjudicación de esta entidad, que tiene más de un centenar de sucursales.
La licitación estaba prevista inicialmente para el lunes 29 de marzo, pero se postergó para ayer en respuesta al pedido formulado por uno de los interesados para completar la documentación. Se trata del segundo llamado a licitación para la transferencia del Suquía al sector privado.
En la primera, efectuada el año pasado, se presentaron el Grupo Roggio, fundador del Suquía, el Banex y el holding Dinosaurio, encabezado por el empresario Euclides Bugliotti. Pero ninguna de las ofertas conformó a la comisión evaluadora.
El Suquía cuenta con una amplia red de más de cien sucursales ubicadas en los principales polos económicos del país: Córdoba, Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Tucumán, San Juan, San Luis y Mendoza.
La casa central funciona en Córdoba y emplea a más de 1.200 empleados. La entidad centra su interés de negocios en el área geográfica que denomina “Corredor del Mercosur”, donde se registra una importante concentración de actividades comerciales, agropecuarias, industriales y de servicios. Más de seis millones de transacciones mensuales se canalizan a través del Nuevo Banco Suquía, cuya cartera supera los 700.000 clientes privados.
Una vez que se concrete la venta del Suquía, el gobierno encarará un proceso similar con el Bisel y el Bersa.
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