EL NOVIO DE LA MÉDICA BALEADA RECLAMÓ PERICIAS PSIQUIÁTRICAS URGENTES
Agustín Arrien, el hombre que confesó haber baleado a su ex pareja, la médica nutricionista Ana María Rossi, pidió que con “urgencia” se le practiquen pericias psiquiátricas en el marco de la causa en la que está acusado.
Arrien permanece alojado en la unidad carcelaria número 25 de Olmos desde el viernes último, cuando confesó el ataque.
En el escrito que presentaron los abogados Juan Losinno, Flavio Gliemmo y Carlos Irisari, se reclamó “la realización de diligencias periciales completas y exhaustivas en forma urgente, que superen y excedan el dictamen rutinario”, en alusión a las pericias que se le practicaron a Arrien el sábado pasado.
“Ciertas manifestaciones psicosomáticas sólo pueden ser constatadas en proximidad al acto, sobre el cual debe atribuirse comprensión o no comprensión de la criminalidad y dirección de la acción”, remarcaron los letrados en el escrito.
Arrien fue quien denunció que la noche del 3 de octubre último su ex pareja, Rossi, había sido capturada por un delincuente que los asaltó cuando ambos se trasladaban en un auto por la localidad de City Bell, La Plata.
Tras esa denuncia, la policía desplegó un operativo y encontró a la médica herida de tres balazos, dos en la cabeza y otro en el pecho, agonizando en una zanja de Villa Elisa.
Si bien en principio la causa se caratuló “robo calificado por el uso de armas, privación ilegítima de la libertad y lesiones graves”, el fiscal de Instrucción platense Marcelo Martini, tras profundizar la pesquisa, pidió la detención de
Arrien como sospechoso de tentativa de homicidio.
El viernes último, Arrien pidió declarar ante el fiscal y confesó que había baleado a la médica en medio de una discusión por la la relación sentimental que habían interrumpido tres meses atrás.
En esa pelea, según explicó, él le preguntó a la nutricionista cuándo se separaría definitivamente de su esposo, a lo que ésta le respondió: “No me rompas las p……”, lo que enfureció al visitador, quien la atacó con un revólver calibre 22.
La médica permanece desde entonces internada en gravísimo estado, en coma profundo y ya fue dos veces operada, aunque sin que se evidenciaran mejoras en su estado de salud.
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