EL NUEVO ARREGLO; TEVEZ SI, CAVENAGHI NO
Lo que alguna vez un Sudamericano Sub 20 ha unido, los oscuros arreglos del fútbol se encargaron de separarlo…
Así fue que aquella deliciosa dupla Tevez-Cavenaghi duró lo que un verano: en enero de este año llevaron al Juvenil de Tocalli al título sudamericano en Uruguay, pero el dúo no pudo volver a repetirse nunca más. No pudo ser en el Mundial Sub 20 porque Carlitos tocó timbre a la Justicia para poder irse a Japón con Boca. Claro que aquél no fue el único arreglo dirigencial, extrafutbolístico…
El segundo capítulo de Tevez-Cavenaghi no podrá ser tampoco en el Preolímpico de Chile por algo similar: River acordó con la AFA que no lo molestaran a Cavenaghi. El 9, dicen, quería ir. Y hasta tiene temor de, si Argentina se clasifica, quedarse afuera de los Juegos Olímpicos.
Tarde pero seguro, ayer salió la lista del Sub 23 que en apenas 15 días comenzará a buscar una de las dos plazas para Atenas 2004 que se pondrán en juego en Chile. Figura Tevez, no así Cavenaghi… Tanto el Sí por el 9 de Boca como el No por el 9 de River tienen detrás una historia que encierra más movidas de escritorios que matices futboleros.
El Torito no se toca. Fernando Cavenaghi es un 9 que Bielsa quería sí o sí para subir a la autopista cuyo destino final podría ser esa esquiva medalla de oro olímpica para el fútbol argentino.
El Torito de O”Brien arribó el martes de los Emiratos Arabes, donde el Sub 20 fue cuarto. Apenas aterrizó, quedó a la espera de un llamado… Que nunca llegó.
El pibe, claro, desconocía que algunos dirigentes de River se habían movido políticamente para protegerle el físico luego de sus dos años —tres con éste— sin vacaciones. El club le pidió extraoficialmente a la AFA que no lo convocaran ni a él ni a Javier Mascherano “porque venían muy baqueteados”. El 9 se salvó de la convocatoria, pero el 5 no, ya que en 2003 sufrió un desgaste menor. Mascherano fue así uno de los cinco elegidos de River, junto a Lux, Ferreyra, Lucho González y el Chori Domínguez.
Cavenaghi esperó y esperó… Al escuchar que las cuatro sílabas de su apellido no fueron pronunciadas en la lista, rearmó las valijas y se marchó a su pueblo. Y de ahí a un lugar mucho más tranquilo, donde el silencio es el rey y la pesca, el mayor encanto.
Señores, dispongan ustedes de Carlitos. Con respecto a la Selección, Boca venía con cola de paja. Reto de la FIFA incluido y posterior acuerdo con la AFA, había negado a Tevez para el Sub 20 y sabía que ahora no tenía margen de maniobra. Igual, algunos dirigentes imaginaron esconderle de nuevo a la Selección a su principal joyita. Pero Bianchi, regresando de Japón, aportó mesura: “Esta vez no podremos negar a nadie”.
Bielsa, ni lerdo ni perezoso, le citó de un saque a siete jugadores: además de Tevez, están Caballero, Jerez, Burdisso, Clemente Rodríguez, Calvo y Cangele. Y ayer los siete se pusieron a las órdenes del DT del Sub 23.
La TV lo había encanado a Tevez en pleno festejo del Apertura cantando La Selección, se va a la p… que lo p…”. Pero tras volver de Japón con la Intercontinental, el crack de Apache declaró sueños en celeste y blanco. Y Bielsa, por fin, se decidió a llamarlo.
Tevez había quedado como el malo de la película cuando Tocalli lo convocó para el Mundial Sub 20 y él —junto a los que lo asesoraban— insistía con que no. Esa vez, su compadre de River resultó el alumno más aplicado: callado y sin chistar, fue a Emiratos Arabes y salió goleador del equipo y del Mundial. Ahora cambió la bocha y todas las miradas lo apuntan —¿injustamente?— a él.
Mario Israel, dirigente de River, señaló que Cavenaghi pidió no ir a Chile “por estrictas cuestiones personales”. Todo lo contrario contó su representante, Néstor Sívori: “No caben dudas de que él quería ir. Jamás planteó lo contrario. Estaba tan seguro de que iba a ser convocado que, como hubiese sumado tres años sin vacaciones, tenía pensado pedirle a River que le dieran unos días después del Preolímpico”.
Al igual que cuando Aimar y Riquelme eran los 10 de River y Boca, ahora los dos 9 tienen una muy buena relación a partir de haber unido sus esfuerzos en algún Juvenil argentino. Esta vez tampoco no podrá ser: Bielsa y la gente se quedarán con las ganas de verlos juntos. Una lástima. Demasiada desventaja… Ojalá, al menos, que la dupla se reedite en agosto, allá, en Atenas.
Este contenido no está abierto a comentarios

