EL NUEVO ENTRETENIMIENTO PARA GAYS
El éxito de “Brokeback Mountain” ha provocado una eclosión de iniciativas dirigidas al público gay en la gran industria del entretenimiento, que ha lanzado editoriales, canales de TV e incluso sellos discográficos para ese mercado.
El desencadenante ha sido la buena recepción del público y de la crítica a esa película, la última aventura cinematográfica del director asiático Ang Lee y posible vencedora en la próxima edición de los Oscar, que narra la historia de amor entre dos vaqueros.
El filme ha servido en primer lugar para que las grandes corporaciones se dieran cuenta de que los productos con temática gay pueden interesar a un segmento más amplio de público, y no sólo al colectivo homosexual.
Pero detrás de las iniciativas empresariales que han aparecido en los últimos meses se encuentra una idea común: la de desembarcar en un mercado que atesora un poder de compra multimillonario y que, sin embargo, apenas está explotado.
Según el último estudio de Witeck-Combs Communications y de Packaged Facts, la población adulta homosexual, bisexual y transexual de Estados Unidos podría gastar este año 641.000 millones de dólares, un 5 por ciento más que el año pasado.
Esta firma estima que al 7 por ciento de la población estadounidense, entre 14 y 16 millones de adultos, le gusta las personas de su mismo sexo, o de los dos sexos a la vez.
Eso supone un mercado jugoso para la industria del entretenimiento, especialmente porque este colectivo gasta más en ocio que los heterosexuales.
La población gay, según la firma de investigación Simmons, sale más a cenar fuera que el resto, y no elige precisamente comida basura; asiste más a menudo a conciertos y teatros, y gasta mucho más en artículos electrónicos que la población heterosexual.
Una de las grandes compañías que se ha lanzado a este mercado es la discográfica Sony Music Label Group que, junto al emprendedor Matt Farber, ha creado un sello dedicado a la música gay, denominada “Music with a Twist”.
La nueva empresa agrupa a artistas de varias compañías, como Columbia Records, Epic o Sony, que, o bien son homosexuales, como es el caso de Melissa Etheridge, o bien tienen un especial tirón entre los gays, como es el caso de Beyoncé.
Los primeros lanzamientos, previstos para junio, van a ser sendas recopilaciones de los cantantes Bette Midler y Michael Stipe, de R.E.M.
Matt Farber, responsable del canal gay que lanzó la MTV el pasado verano, Logo, ha creado además una emisora de radio, denominada Twist Radio, que empezó a emitir el pasado enero en ocho estaciones del país, entre ellas algunas de grandes corporaciones como CBS y Clear Channel.
Tanto el nombre de la discográfica como de la emisora de radio evoca a un tipo de música, pero también, inevitablemente, a uno de los protagonistas de “Brokeback”, Jack Twist, que interpreta el actor Jake Gyllenhaal.
El mundo de la televisión, que desde hace años emite programas protagonizados o dirigidos a homosexuales, ha dado un paso más en su apuesta con el lanzamiento de canales específicos para este tipo de publico.
Si en agosto pasado empezó a emitir Logo, de la MTV, dentro de poco lo hará Outzone TV, un canal gestionado por Bravo y propiedad del gigante de la comunicación NBC Universal.
La revalorización de todo aquello que tenga una temática gay ha llegado también al mercado de las publicaciones, como han revelado los últimos movimientos que se han producido en esta industria.
Recientemente, PlanetOut se convirtió en el mayor grupo de comunicación del mundo dirigido a gays y lesbianas con la compra de LPI Media, por un total de 31,1 millones de dólares.
LPI Media publica dos de las revistas gays de mayor difusión en Estados Unidos: “Advocate” y “Out”, y además posee las publicaciones HIV Plus y Out Traveler, y los sitios de internet advocate.com y out.com.
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