EL NUEVO GOBIERNO DE IRAK DA SUS PRIMEROS PASOS
En una jornada en la que los hechos de violencia dejaron por lo menos 18 muertos y decenas de heridos, el primer ministro de Irak, el shiíta Nouri Al-Maliki, encabezó su primera reunión de Gabinete después de que, cinco meses después de las primeras elecciones celebradas en el país tras la caída de Saddam Hussein, el Parlamento aprobara ayer su Gobierno.
Fuentes oficiales dijeron que Al-Maliki dialogó con sus ministros sobre el programa de gobierno. El premier tiene previsto entrevistarse con los altos mandos del Ejército y la Policía para evaluar la situación de la seguridad y debatir sobre los medios para reducir la violencia en el país. Hoy se comprometió a nombrar en los próximos días a los titulares de las carteras de Interior y Defensa, que hoy ocupan él y su vicejefe de Gobierno.
La primera reunión del flamante gabinete se vio enmarcada por otra jornada violenta. El hecho más grave se registró en un restaurante de Bagdad en donde un atacante suicida se inmoló y causó la muerte a 13 personas, mientras que al menos tres más perdieron la vida en un atentado en un mercado de la capital. La serie de ataques con explosivos y disparos dejó por lo menos dos muertos más y cerca de medio centenar de heridos.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, opinó hoy que el nuevo gobierno iraquí será “un importante aliado en la guerra contra el terrorismo”, que su investidura resultará “una derrota devastadora para los terroristas y Al Qaeda” y que “servirá como ejemplo para otros en la región que quieren ser libres”.
El gobierno de Irán, en tanto, saludó a las nuevas autoridades de Bagdad y expresó su deseo de que “ahora el país recobre su libertad, seguridad y estabilidad”, al tiempo que recordó que tiene previsto “profundizar las relaciones con Irak”.
La asunción del nuevo Ejecutivo iraquí también fue saludada por los países del Golfo Pérsico, que reiteraron su disposición a dar “toda la ayuda posible” al pueblo iraquí, mientras que el secretario general de la Liga Arabe, Amre Mussa, advirtió que la asunción no alcanza para poner fin a la violencia interreligiosa, a la que consideró “el verdadero problema de la actualidad”.
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