¿EL NUEVO SAMPRAS?
Siento que no hay muchos jugadores que puedan ganarme. Y esto es importante para el resto de la temporada”. La frase le pertenece, tras quedarse con el título en el Masters Series de Indian Wells, al suizo Roger Federer, el superpoderoso que tiene en la actualidad el tenis masculino. El hombre que empieza a hacer historia y que, aun a riesgo de ser irreverentes, sigue el camino del mítico Pete Sampras.
Los dos gigantes nacieron bajo el signo de Leo. Pistol Pete, el 12 de agosto de 1971, FedererExpress el 8 de ese mes, pero diez años más tarde. Ambos miden 1,85 metro y se convirtieron en número 1 del mundo en su sexta temporada como profesional. Aunque a favor del ex tenista de Washington es que lo consiguió a los 21 años y 8 meses (el 12 de abril de 1993), en tanto el de Basilea lo atrapó a los 22 años, 5 meses y 25 días, el 2 de febrero de este año.
Por estos días se habla de la fabulosa serie que lleva Federer en los últimos tiempos: 27 triunfos sobre 28 partidos (11 en forma seguida), cuatro títulos conseguidos en los cinco torneos que disputó desde noviembre. Ni que hablar de este 2004, con 22 victorias (dos de Copa Davis) y una sola derrota en los cuartos de final de Rotterdam, con una eficacia del 95 por ciento. Con todo, Federer lleva 14 títulos, de los cuales dos fueron en Grand Slams —Wimbledon 2003 y Australia 2004—, y otro, un Masters. Sin embargo, si se traza un paralelo de ambas carreras a idéntica edad, Sampras le saca ventaja, ya que había levantado la copa en 24 torneos, que incluían cuatro de Grand Slams y un Masters.
Con este juego de números, e insistiendo en lo odioso de la comparación, se pueden establecer parámetros de efectividad. Hasta hoy, Federer ganó 258 partidos de los 369 que disputó, lo que habla de un 69 por ciento de eficacia, cerca del 77% logrado por el estadounidense tras 762 triunfos y 222 caídas.
De todos modos, los números de Sampras son impresionantes porque en 15 temporadas ganó 64 títulos, que incluyen 14 de Grand Slams (el más ganador de la historia), que le sirvieron, además, para terminar seis veces seguidas como 1 del mundo, todo un récord. Para eso Federer deberá luchar contra gladiadores como Andy Roddick, Juan Carlos Ferrero, Lleyton Hewitt, David Nalbandian, Guillermo Coria, Carlos Moya y Andre Agassi.
Justamente con Agassi, Sampras tuvo choques inolvidables. Pero con Federer sólo jugó una vez. Fue en la cancha central del All England, en 2001, cuando Sampras iba por su octavo título en Wimbledon y se encontraron en los octavos de final. Resultó un partido vibrante que ganó Federer por 7-6, 5-7, 6-4, 6-7 y 7-5. Eso sí, tendrá que jugar y ganar mucho el europeo para acumular los 43.280.489 dólares que Pete llevó a sus bolsillos, en premios. Y eso que ya ganó 9.294.070.
Increíbles golpes de base, excelente saque y una cabeza a prueba de nervios, son los argumentos de Roger. Es más, el 1 del ranking y también de la Carrera de Campeones logró esta seguidilla de triunfos sin entrenador ya que echó a Peter Lundgren no bien ganó el Masters de Houston. Una curiosidad tan grande como Juliette, la vaca que le regalaron en 2003 en Gstaad, dos días después de ganar Wimbledon. Sonrisas al margen, Roger Federer ya es el sucesor de Pete Sampras. El tiempo dirá si el codiciado trono será suyo algún día.
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