EL NUEVO VICERRECTOR DE LA UBA DEFIENDE SU DESIGNACIÓN Y EMPIEZA SU GESTIÓN
El flamante vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Aníbal Franco, insistió en que su designación no fue ilegítima ni surgió de una elección clandestina, como plantearon algunos decanos y la Federación Universitaria (FUBA), y, por el contrario, resaltó que “era imprescindible que se eligiera a alguien porque hacía dos meses que la universidad estaba paralizada”.
El ex vicedecano de Veterinaria fue designado vicerrector de la UBA después de una agitada reunión del Consejo Universitario que fue tildada de “irregular e ilegítima” por cinco decanos y la FUBA, aunque el saliente rector interino, Alberto Boveris, y la mayoría de los decanos la consideraron legal.
La elección de Franco se inscribe en el complicado panorama que atraviesa la UBA por la falta de acuerdo entre los claustros para elegir al titular del rectorado tras el final del mandato de Guillermo Jaim Etcheverry. En cuatro oportunidades seguidas, las Asambleas Universitarias convocadas para la elección debieron suspenderse por la oposición de la FUBA a la candidatura del decano de Derecho, Atilio Alterini, y su exigencia de que, antes, se modifique el estatuto de la Universidad.
En declaraciones a distintas radios, Franco aseguró que tratará de gobernar la universidad “lo menos posible” y lograr lo más rápido que la Asamblea Universitaria elija al nuevo rector. Y advirtió que “modificar el estatuto, como piden los alumnos de la FUBA, llevará un tiempo mayor”.
El vicerrector fue más allá y opinó que “el estatuto actual da todas las condiciones para que la UBA sea una gran universidad”, aunque destacó, al mismo tiempo, que “ayer se aprobó una propuesta de crear una comisión que reciba todas las inquietudes y propuestas de cambio y modificaciones y se aboque a crear un nuevo estatuto”.
En el marco de lo que anticipó como un breve gobierno, Franco comenzará hoy su gestión reuniéndose con distintos decanos.
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