EL NÚMERO DOS DEL TESORO PREGUNTÓ PREOCUPADO POR LA CRISIS ENERGÉTICA
Ayer a la tarde, cuando apenas bajo del avión que lo trajo desde Rio de Janeiro, el subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos, John Taylor, se reunió con el ministro Roberto Lavagna en el aeropuerto de Ezeiza. En la hora y cuarto que duró el encuentro, el funcionario pasó revista a todos los temas pendientes, como la deuda externa, pero donde centró la cuestión fue en la crisis energética.
El temor de los EE.UU. es si la crisis complica el crecimiento y la pauta de superávit. Lavagna, dijeron a Clarín fuentes familiarizadas con el encuentro, no puso en cifras el impacto de la situación energética, pero criticó elípticamente al ministro de Planificación y Desarrollo, Julio De Vido, y se habló de las tarifas.
Taylor, que fue muy minucioso en sus preguntas, pidió un informe sobre la negociación de los bonistas, planteó la coparticipación federal, habló del exceso del superávit y preguntó qué va a hacer con él la Argentina.
El encuentro fue breve porque Lavagna estaba a punto de embarcar en el vuelo de las 20.20 que lo llevó a Nueva York. Allí el ministro participará de una reunión en el Consejo de las Américas. El jueves, Lavagna partirá hacia Washington para tomar parte de la reunión de primavera del Fondo Monetario, que se extenderà hasta el domingo.
El encuentro con Taylor comenzó puntualmente a las 18.45, tal como estaba previsto, en el salón VIP de la Fuerza Aérea. Taylor fue recibido por el embajador estadounidense en la Argentina, Lino Gutiérrez, y Lavagna estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el secretario de Coordinación Económica, Leonardo Madcur.
“Tuvimos una buena reunión, donde analizamos la marcha de la economía”, dijo Lavagna a los periodistas, ya con un pie en el avión. El ministro abrió la charla con Taylor montado sobre su caballito de batalla: el crecimiento de la economía. Le presentó al norteamericano los datos recién salidos del horno, de la suba del PBI, que creció el 10,4% en febrero. Sin escapatoria, Taylor hizo comentarios positivos sobre la recuperación de la economía tras la debacle del 2001.
Pero el ministro evitó profundizar en otro anuncio que se conoció ayer: el superávit primario —el nivel de ahorro fiscal— del primer trimestre del año, que rozó los 4.000 millones de pesos, cuando la meta acordada con el FMI eran 1.100 millones. El excedente del superávit se ha transformado en un tema urticante para el Gobierno ya que les da pasto a los acreedores de la deuda en default para pedir que el país mejore la oferta.
“Prácticamente no hablamos de la reestructuración de la deuda”, intentó, luego, minimizar el ministro cuando los periodistas le preguntaron por el tema. Pero en seguida dijo que le contaron al subsecretario acerca de las reuniones de la semana pasada con los grupos de acreedores. “Le dijimos que las reuniones fueron muy positivas, tal como contaron los mismos acreedores”, resumió Lavagna.
Cuando Taylor preguntó sobre la situación energética, Lavagna sacó a relucir los datos del crecimiento de la industria, que se recuperó el 15,5% en marzo, respecto al año pasado. Desde la óptica del Palacio de Hacienda esto demuestra que hasta ahora la crisis no afectó a la actividad economica.
Taylor se quedará en el país hasta esta noche. Arrancará el dìa con un desayuno con empresarios, se entrevistará con el presidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, para revisar la política de “inflation target” y analizará con los legisladores la marcha de los proyectos de ley ligados a la economía. En particular pondrá el énfasis en la demora en lograr un acuerdo con las provincias por la coparticipación federal. También participará en un seminario sobre la economía argentina organizado por la Universidad Di Tella. A las 18 se reunirá con el presidente Néstor Kirchner en la Casa de Gobierno. Y antes de regresar a su país, volverá a reunirse con Nielsen.
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