EL OFICIALISMO MODERA SUS CRÍTICAS A DUHALDE
Mientras el debate sobre el tono de la confrontación con el duhaldismo sume a todo el Gobierno, el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, hasta ahora uno de los más duros, morigeró sus críticas hacia el ex Presidente.
Fernández sostuvo que tiene “un enorme respeto” por Duhalde y que “no hay intención de descalificarlo”. Los dichos contrastan con la frase de Cristina Kirchner, en su lanzamiento a la arena bonaerense, que vinculó al ahora funcionario del Mercosur con la película “El Padrino”, un ícono de la cinematografía sobre la mafia.
El Ministro de hecho se había apropiado de ese fragmento del discurso de la Primera Dama en Teatro Argentino, un par de días después. Y esta mañana siguió con las críticas, aunque dejó de lado esa comparación (“Para mí no es mafia”, se le escuchó) y alivió el tono.
“Estamos yendo a una Argentina distinta, en una profunda transición de la política. Los que se tendrían que ir y no se van, van a complicar aún más la vida de las instituciones”, afirmó. Fue una clara alusión a la promesa de Duhalde cuando abandonó la Casa Rosada de abandonar la política.
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