EL ORGANISMO DE LA ONU DE ENERGÍA ATÓMICA Y SU DIRECTOR LOGRARON EL NOBEL DE LA PAZ
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y su director, el egipcio Mohamed El Baradei, han sido distinguidos con el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para frenar la proliferación de las armas nucleares. Este año se han cumplido 60 años de las bombas de Hiroshima y Nagasaki.
El Comité Nobel del Parlamento Noruego ha decidido premiar “los esfuerzos por prevenir que la energía nuclear sea utilizada con fines militares y por asegurar que la energía nuclear con fines pacíficos sea aplicada de la forma más segura posible”.
“En un momento en que se está logrando muy poco en la lucha contra la proliferación, es cuando es más importante premiar la oposición activa” contra la misma, destacó el Comité al anunciar el premio.
El premio es a partes iguales para la citada organización y para su director general.
El comité destacó la labor de la OIEA en el esfuerzo por controlar que la energía nuclear no sea “utilizada indebidamente para fines militares”, y la de su director general como ‘abogado incómodo’ de la búsqueda de nuevas medidas para reforzar este control.
Una labor de ‘incalculable importancia’
La labor de la OIEA es de “incalculable importancia” en un momento en que los esfuerzos de desarme parecen haber alcanzado un punto muerto y existe el peligro de que las armas nucleares sean desarrolladas tanto por estados como por grupos terroristas, concluye el Comité.
Con sede central en Viena, los cerca de 2.250 empleados del OIEA, procedentes de 90 países, enfocan su trabajo en tres ámbitos: prevenir la proliferación de armas nucleares, mejorar la seguridad de las instalaciones atómicas existentes, y movilizar la ciencia y tecnología nuclear para el beneficio de todos los estados miembros.
Además, encarga de supervisar el cumplimiento del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) mediante acuerdos de salvaguarda que los países adheridos a ese tratado firman con el organismo internacional. Estos acuerdos son verificados por las inspecciones llevadas a cabo por los equipos de expertos del OIEA en las instalaciones nucleares de los países miembros.
Semana de galardones
Con el Nobel de la Paz se cierra una semana de premios, que empezó el lunes con la concesión del de Medicina a los dos patólogos australianos Robin Warren y Barry J. Marshall, y el martes siguió con el de Física a los estadounidenses Roy J.Glauber y John L. Hall y el alemán Theodor W. Haensch. El miércoles, el francés Yves Chauvin y sus colegas de EEUU Robert H. Grubbs y Richard R. Schrock fueron distinguidos con el Nobel de Química.
El lunes se conocerá el de Economía y queda aún por fijar la fecha del Nobel de Literatura, que tradicionalmente se anuncia un jueves y se revela pocos días antes del anuncio en sí.
Todos los premios están dotados con 1,1 millones de euros y se entregan el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel (1833-1896), fundador de los galardones, en ceremonias paralelas en Estocolmo, para cinco de las distinciones, y Oslo, para el de la Paz.
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