EL ORO PARA LAVIÉ
Y el ACE de Oro es para… (consabido suspenso) ¡Raúl Lavié!”. El primer sorprendido, en la noche del martes, fue el propio premiado, quien después de la alegría por haberse alzado con una estatuilla por su actuación en musical (por El hombre de La Mancha) y de haber manifestado que la emoción lo desbordaba, recibió el Oro y dijo: “¿No será demasiado todo esto?” Y a la hora de agradecer, fue original: “Yo me lo quiero agradecer, porque he dedicado mi vida a mejorar”. Después, habló de su familia, con lágrimas en los ojos, y su mujer, Laura Basualdo, desde la platea, saltaba de felicidad y se abrazaba con todo aquel que pasara cerca.
En el escenario del teatro El Nacional —donde cada noche sube a escena El hombre…—, la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) entregó los premios a la actividad teatral 2004/2005, en una ceremonia —conducida por Gabriela Radice— que contó con muchas figuras. Con ganadores en cinco rubros, Las troyanas fue la obra más premiada. Entre los presentes: Alfredo Alcón, Pepe Soriano, Facundo Arana, Enrique Pinti, Guillermo Francella, Julieta Díaz, Gabriela Toscano e Inés Estévez —estas dos últimas se sentaron juntas y conversaron en todos los intervalos—. Mercedes Morán y Oscar Martínez, que fueron pareja hace unos años, se cruzaron y se saludaron afectuosamente.
A las 22 empezó la entrega (que transmitió Canal 7), en la que reinó un gran entusiasmo por parte de los nominados y que encontró en Anahí Martella a la actriz que más se emocionó con el premio. Levantó su estatuilla, cuyo diseño incluye un pequeño Obelisco y las máscaras del teatro (de la tragedia y de la comedia) a cada uno de sus lados, y celebró el reconocimiento con inmensa satisfacción.
En la platea estuvo sentado el norteamericano Jeff Baron, autor de Visitando al Sr. Green; su obra estaba nominada como “obra extranjera contemporánea” y perdió; pero los dos actores de la pieza (Arana y Soriano) sí gana ron premios por sus labores. También se entregaron plaquetas a quienes inauguraron las salas El Cubo, La Maravillosa y Beckett, y al crítico Ernesto Schoo.
Para cerrar su discurso de agradecimiento por el Oro, Lavié entonó, a capella: “Con fe, lo imposible soñar, al mal, combatir sin temor, luchar contra el miedo invencible, creer en un mundo mejor”. A eso apostaba Don Quijote de la Mancha, el ingenioso hidalgo. El teatro mantiene vigente ese mensaje. Por eso, la fiesta del teatro que se celebró el martes convocó a tanta gente que sigue creyendo en sus sueños.
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