EL PADRE DE AXEL LLEGA A ROSARIO A APOYAR LA PROTESTA DE APROPOL
Tal como adelantó ayer este diario, el ministro Roberto Rosúa anunció ayer el aumento salarial a los policías, que no percibirán menos de 918 pesos desde el mes próximo. Mientras tanto, integrantes de Apropol continúan acampando en la barra del Concejo –según la resolución de un juez correccional no habría delito en esta modalidad de protesta que ya lleva una semana– y ayer se trasladaron al Distrito Sur para repartir panfletos durante la sesión especial del cuerpo deliberativo. Aunque el anuncio de mayor repercusión fue que Juan Carlos Blumberg llegará mañana a Rosario para apoyar el reclamo del no reconocido sindicato policial de que se suspendan las sanciones a 40 uniformados por el autoacuartelamiento del martes 12 de abril. También hubo un cruce con el titular de Gobierno, a quien los policías “rebeldes” le recomendaron combatir la corrupción en la fuerza, luego de que Rosúa dijera que el gobierno no se responsabiliza por “los 15.700 efectivos policiales”, en referencia a las acusaciones de la jueza federal Laura Cosidoy, quien señaló anteayer que la policía no sólo protege a los narcotraficantes sino que “comercializa su propia droga”. Las declaraciones se produjeron al término de un juicio oral en el que el tribunal ordenó que se investigara a dos comisarios de la policía provincial.
Según anunció el referente de Apropol en la capital provincial, Miguel Zalazar, Blumberg llegará a Rosario este sábado con el fin de interesarse de la situación y brindar su apoyo a los policías. “Hemos tenido varias conversaciones telefónicas con él y vendrá a apoyarnos”, señaló el secretario gremial del sindicato.
Desde Apropol le dieron la bienvenida al aumento salarial anunciado por Rosúa, que consistirá en una asignación especial por antigüedad no remunerativa. Aunque le recomendaron, luego de denunciar en las últimas horas presuntas irregularidades en las TOE y el Comando Radioeléctrico: “El ministro debería avanzar en intentar combatir la corrupción dentro de la fuerza”.
Es que Rosúa le había dicho al vespertino El Litoral: “Todo lo que es política de represión del narcotráfico es de jurisdicción federal. La provincia actúa como auxiliar de los juzgados federales”. Era una referencia a las duras acusaciones de la magistrada Cosidoy sobre la connivencia de efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas con los narcos.
Rosúa anunció ayer que el aumento salarial será, en el peor de los casos, de 50 pesos para un ingresante, pero trepará a una cifra oscilante entre los 170 y los 366 para oficiales con antigüedad. En cualquier caso, lo mínimo que cobrará un policía será 918 pesos. Pero, además, se firmará en breve el aumento de 6 a 8,5 pesos en el valor de la hora por servicios adicionales.
Los anuncios alcanzan a todo el personal comprendido en los escalafones de la policía, el Servicio Penitenciario y el Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip), a partir del 1° de mayo de este año.
Mientras tanto, trascendió en Tribunales que el juez correccional Juan Carlos Curto archivó la causa que había abierto de oficio personal de la seccional 1ª por el camping de Apropol en el Concejo –al entender que no había delito–, por lo que ahora se tramitará en la Justicia de faltas, tal vez por el artículo 65, que se refiere a la “perturbación de reuniones”, debido a que el jueves de la semana pasada no pudo realizarse una sesión secreta para elegir a las autoridades del Banco Municipal. Aunque la fiscal Adriana Camporini no apoyó la medida y apeló ante la sala IV de la Cámara, que deberá dirimir esta cuestión de competencia, según informaron fuentes judiciales.
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