EL PADRE DE NATASCHA SE QUEJA PORQUE LOS PSICÓLOGOS NO LE PERMITEN VER A SU HIJA
El padre de Natascha Kampusch, la joven austriaca que reapareció tras haber estado ocho años secuestrada en una habitación escondida en una casa a las afueras de Viena, acusó al equipo de psiquiatras que atiende a su hija de tenerla “prisionera”, según reveló la revista alemana Die Aktuelle.
Ludwig Koch, de 51 años, embistió contra el psicólogo Max Friedrich, a quien denuncia por impedirle ver a la joven. Natascha, la joven secuestrada en 1998, a los 10 años de edad, quien permaneció separada de su familia hasta que el 23 de agosto pasado, logró burlar la vigilancia de su secuestrador, y ahora está bajo el control de un grupo de médicos y especialistas que dirige el profesor Friedrich.
Koch dijo que, hasta el momento, sólo pudo ver a su hija en tres oportunidades y siempre ante la presencia de un tercero: “La última vez había una mujer sentada a la mesa con nosotros”, manifestó Koch, y agregó: “La señora no quería irse porque tenía instrucciones de permanece allí”. En tanto, el diario austriaco Oesterreich publicó el fin de semana las fotografías de Natascha con su madre y sus dos hermanastras, mientras esperaba para ver un departamento en un barrio de Viena.
La joven debe permanece un tiempo más alojada en el hospital general de esa ciudad, donde fue internada luego de su fuga. Luego se trasladaría a un alojamiento donde seguirá recibiendo asistencia social. Por otra parte, la revista sensacionalista alemana “Stern” lanzó hoy una serie de interrogantes sobre la veracidad de la historia del secuestro.
Según los testimonios citados en la edición, varios testigos afirmaron que todo sería un invento en el que estaría involucrado la familia de la adolescente y su secuestrador. La primera duda que lanza el semanario es sobre la relación del secuestrador, Wolfgang Priklopil, con Birgitta Sirny, madre Natascha.
“Stern” sostiene que ambos se conocían, ya que el captor sería cliente del local comercial donde trabajaba la mujer. Así lo afirma una vecina que asegura haber reconocido a Priklopil comprando allí frecuentemente.
La revista no brinda pruebas contundentes, solamente menciona testimonios de vecinos, pero las dudas comenzaron a agrandarse en los últimos días. Dicen que la joven no presenta signos de los traumas que correspondería a una persona que pasó por el martirio que tuvo que sufrir Natascha.
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