EL PADRE ROSSO FUE DISTINGUIDO POR EL REY JUAN CARLOS DE ESPAÑA
El padre Atilio Luis Rosso fue distinguido con la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica por parte del rey Juan Carlos de España. La importante distinción “constituye un reconocimiento a quien desde hace décadas desarrolla una tarea en favor de los marginados de la ciudad de Santa Fe a través del Movimiento Los Sin Techo”, dice la comunicación que recibió en las últimas horas el sacerdote de manos del vicecónsul de España en Santa Fe, Gustavo Cueto.
La resolución del rey Juan Carlos dice literalmente: “Os concedo los honores, distinciones y uso de las insignias que os corresponde a tener de los Estatutos confiando por las cualidades que os distinguen en que os esmereis por contribuir al mayor lustre de la Orden”.
La noticia sorprendió al padre Rosso, quien dijo desconocer si fue gestionado por alguien o siquiera cómo llegó a conocimiento del rey la trayectoria y trabajo silencioso de esta institución santafesina.
La Orden de Isabel la Católica premia a aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación española con el resto de la comunidad internacional.
“Creo que con esto se premia a una actitud de la vida frente al pobre”, fue la lectura del sacerdote. Rosso prefirió quitar méritos personales al reconocimiento: “Me parece que es una distinción especial y abarca a todo el Movimiento Los Sin Techo, del cual yo soy sólo una parte”.
Sobre la importancia de Los Sin Techo para los más pobres, el sacerdote remarcó que “somos un factor de credibilidad porque el Movimiento no dice ‘vamos a hacer cien casas’, directamente las hace”.
Rosso, de 76 años, nació en Leones (Córdoba) y se ordenó en Alemania hace 40 años. Enseguida vino a Santa Fe y se puso a trabajar en el Colegio Mayor Universitario donde surgió la idea de crear el Movimiento Los Sin Techo, una institución que trabaja por la promoción de los sectores marginales del radio urbano santafesino desde hace aproximadamente 20 años.
Entre profesionales, maestras jardineras, promotoras de salud, encargadas de copa de leche, madres cuidadoras suman unas 350 personas dedicadas a la institución. La erradicación de ranchos, mejoras de barrios pobres, la alimentación, educación y salud de los más desprotegidos forman parte de las metas del movimiento, algunas de las cuales se van cumpliendo con creces.
El sacerdote opina que “es muy grave” la situación de la pobreza en Santa Fe. “A diez años los que mueren van a ser más de los que nacen, y de los que nacieron el 50 ó 60 por ciento corresponden al sector marginal. Si no se toma una actitud urgente en incorporar a esa persona que nació a la sociedad, la ciudad de Santa Fe va a tener problemas”.
Advirtió que “tiene que incorporarlos con plenos poderes ciudadanos, no como parias”.
Vaticinó que “aunque yo no lo voy a ver, en este siglo los pobres llegan al poder. Como en el siglo pasado el tema de la justicia social en el mundo obrero explotó, el problema de la pobreza a mitad de siglo va a explotar. Si Argentina no lo quiere ver es porque es ciega; la ceguera los ha llevado a estupidizarse de tal manera que no alcanzan a hacer esta lectura”.
Por eso, bregó por colocar al problema de la pobreza en el centro y convocó a dar respuestas entre todos. “Nadie puede decir yo no tengo la culpa, nadie puede eximirse de culpabilidad frente a la pobreza. Ignorar este problema es conducir a la ciudad de Santa Fe a un callejón sin salida”, disparó.
El premio
La Real y Americana Orden de Isabel la Católica fue creada por el rey Fernando VII el 14 de marzo de 1815 con la finalidad de premiar la lealtad acrisolada a España y los méritos de ciudadanos españoles y extranjeros en bien de la Nación y muy especialmente en aquellos servicios excepcionales prestados en favor de la prosperidad de los territorios americanos y ultramarinos. En 1847 se reorganizó esta orden tomando el nombre de Real Orden de Isabel la Católica.
El tiempo transcurrido desde su creación, la diversidad de normas que se han dictado con posterioridad y los cambios institucionales del Estado actualizaron su reglamento, para adaptar el contenido a la realidad social actual, sin menoscabo del espíritu y finalidad que alentaron la fundación de la orden.
Este contenido no está abierto a comentarios

