EL PAMI DESPROTEGE A ANCIANOS SANTAFESINOS
El diputado provincial demoprogresista Héctor Jullier expresó su preocupación por la indefensión en que se encuentran los afiliados santafesinos del Pami, obra social que no provee de prótesis a los abuelos para solucionar los problemas de cataratas. “Nuestros mayores viven casi a ciegas, mientras quienes vaciaron el país lo hacen a la luz de la opulencia”, dijo Jullier.
Las operaciones de cataratas son simples, pero el Pami no provee las lentes a sus afiliados. Además de este inconveniente, los beneficiarios de la obra social del centro-norte provincial permanecen teniendo una cobertura restringida en estos días, ya que en los centros de salud los jubilados y pensionados sólo pueden recibir asistencia ante una urgencia o emergencia debido al conflicto que el Pami mantiene con los prestadores de esa región. La situación perjudica a 60.000 afiliados de la obra social de los pasivos nacionales en los departamentos La Capital, Castellanos, Las Colonias, San Justo, San Javier y Garay.
“Este conflicto es increíble y demuestra la falta de compromiso y el cinismo de los funcionarios. Tenemos un sistema perverso y esto se vislumbra claramente en la salud. Nuestros mayores trabajaron por un país distinto y lamentablemente hoy el sistema los abandona”, expresó el legislador por el Partido Demócrata Progresista, frente a la situación denunciada.
La falta de prótesis oculares es un déficit que afecta a cientos de jubilados y pensionados nacionales en toda la provincia de Santa Fe.
“Nuestros abuelos han sido abandonados en medio de conflictos entre los prestadores y la obra social”, sostuvo el diputado Jullier.
Preocupado por la grave situación, el legislador remitió notas a la titular del Pami, Graciela Ocaña, y realizó gestiones personales con la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner. También solicitó intervención al Defensor del Pueblo de la provincia de Santa Fe, Carlos Bermúdez.
Para concluir, Jullier sostuvo que “en la Argentina es inadmisible que hoy exista un superávit fiscal superior a los 15.000 millones de dólares, pese a lo cual las autoridades nacionales son completamente insensibles a los sufrimientos de los abuelos y abuelas. No es justo que el Estado acumule millones de los bolsillos de los ciudadanos a expensas del sufrimiento de quienes brindaron el trabajo de toda una vida por el país”, concluyó.
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