EL PAN DE AHORRO DE ENERGÍA NO ALCANZA A LAS EMPRESAS QUE INVIRTIERON
Las empresas que el año pasado y en lo que va de este hayan invertido en bienes de capital y ampliado su capacidad de producción quedaron exceptuadas del plan de ahorro de energía que empieza regir en julio.
Así lo informó la Empresa Provincial de la Energía (EPE), en un intento por evitar que el ahorro de energía afecte lo menos posible a la producción y castigue lo menos posible a quienes apostaron a la inversión.
Con respecto al impacto del plan –que castiga a aquellos que no ahorren un 10% en la comparación interanual–, la EPE precisó que para todos los grandes usuarios (que reciben boletas mensuales), sin excepción, el objetivo es que se reduzca el 10% de la energía registrada en el horario pico (de 18 a 23), respecto a igual período de 2004.
En lo que hace a las multas, el excedente al objetivo se facturará con cargo variable en base a un esquema tarifario específico. Pero aquellos que logren ahorros superiores al objetivo también tendrán bonificaciones calculada con igual cargo con un límite de bonificación de $2.000 al mes. Otro punto a destacar es que fuera del horario pico, no las alcanza el plan de ahorro, pudiendo trasladar actividad el aumento del consumo de energía que deben reducir entre las 18 y 23.
“Pero el punto fuerte es que las empresas que hayan invertido en bienes de capital para ampliar su producción no estarán alcanzadas por el plan”, resaltó Horacio Bello, jefe de Área Estratégica de la EPE. “El mecanismo es el siguiente: las firmas que hayan ampliado su capacidad de producción deben acercarse a la EPE para explicar su situación y quedarán exceptuadas, y además nosotros no exigimos una pauta de crecimiento como condición a otorgar el beneficio”, resaltó. La posibilidad de quedar exceptuadas es tanto para pymes como para firmas grandes.
Con todo, para no tener que pagar un recargo por el uso de la energía habrá que ahorrar mucho tiempo: por lo menos dos años.
La EPE presentó el viernes la versión provincial del plan de uso racional de la energía eléctrica (Puree) es mucho menos dura que la aplicada a nivel nacional. En principio, el sistema de premios y castigos comenzó a regir en el resto del país desde mayo, mientras que el provincial arranca en julio, por lo que los clientes locales no tuvieron que ahorrar energía durante dos meses de alta demanda. Además, a nivel nacional el ahorro hay que hacerlo en base a lo consumido en 2003, mientras que la provincia toma como base el año pasado, con lo cual es menor el porcentaje de reducción de uso de energía que los santafesino se verán obligados. También es más chica en la provincia la franja de usuarios afectados: a nivel nacional alcanza a quienes consumen más de 300 kw bimestrales y en Santa Fe arranca desde los 600 kw. Como para tener una referencia, el consumo promedio residencial es de 250/270 kw bimestral. Y también son menores las penas impuestas, porque el gobierno nacional recargará con hasta un 200 por ciento del excedente (la diferencia entre los consumió y lo que debería haber consumido luego de restarle el 10% a la suma abonada en el igual bimestre del año pasado) mientras que la EPE multará con una recargo del 100 por cinto. “Calculamos que para el usurario residencial promedio que no ahorre el 10% que pedimos, el recargo estará entre 15 y 25 pesos por bimestre”, dijo el gerente regional de la empresa, Raúl Stival, quien aseguró que “se pide que la casa que usa 10 lamparitas, ahora encienda una menos”.
Pero por más que el plan sea menor riguroso que el gobierno nacional, la situación no deja de ser crítica y además complica los costos industriales, agregándole escollos a la reactivación, y además reduce el poder adquisitivo de los salarios, muy golpeado tras la devaluación y por la fuerte desocupación.
“Para nosotros armar este plan fue una tarea desagradable. Y si bien buscamos evitar al máximo que la gente tenga que pagar recargos, todo lo hicimos con mucha tristeza porque las soluciones nos escapan y, en rigor, también al gobierno nacional, porque la escasez de gas natural para las centrales generadoras y la falta de inversión en capacidad de transporte, causas de la crisis, es producto de más de una década desinterés del Estado y la crisis que estalló a finales de los 90”, señaló. “Para nosotros también es malo, porque pese a que vendemos energía, estamos pidiendo que nos compren menos, lo que nos genera un fuerte perjuicio económico en nuestro negocio de distribución”, resaltó Stival.
Es que según la EPE el plan no está pensado para recaudar más. “Calculamos que por los recargos tendremos un ingreso de 500.000, que será destinado en su totalidad para respaldar a los municipios en un plan de mejora y eficiencia en el uso del alumbrado público, que demanda inversión en tecnología y know how”, dijo. “Nosotros tenemos un presupuesto de 6 millones de pesos, por lo que los 500.000 no representan una suma interesante para nosotros”, resaltó, en tanto, Stival.
Ante la menor oferta de energía otra razón de la crisis es el fuerte aumento de la demanda, sobre todo en Santa Fe, por la reactivación. “Precisamente, el plan está pensado para no entorpecer el crecimiento y a los sectores productivos”, agregó. Pero si bien el plan tiene fecha de inicio, no es a plazo fijo. O, por lo menos, ese plazo no está. Es que, según anunció la EPE, estará vigente “hasta la habilitación de la nueva central generadora que se construirá en Rosario y estén finalizadas las obras de ampliación de las estaciones transformadoras de Rosario y Santo Tomé”. Según los cálculos de los propios funcionarios, si hoy comenzaría a construirse la usina demandaría dos años/dos años y medio su puesta en funcionamiento. Y si bien es cierto que están avanzadas las gestiones para empezar a concretar el proyecto, el gobierno hace un año que está en conversaciones por el tema.
El plan de ahorro del 10% en el uso de la energía con respecto a lo demandado el año pasado alcanza a todos los clientes de la EPE (residenciales e industriales), pero sin recargo para los bimestrales con consumos inferiores a los 600 kwh por bimestre.
Quedan así afuera los que consumen menos, ya que el plan afecta a 60.000 clientes de la provincia, de los cuales 30.000 están en Rosario.
Para el caso de los residenciales y pequeños comercios e industria, que reciben factura bimestral, se les cobrará hasta un 100% de recargo sobre el excedente, con excepción de aquellos que tengan el servicio con una antigüedad menor al año.
Par el caso de los grandes clientes, que reciben la factura mensual, el plan dispone que la reducción del 10% se deba registrar en horario pico (18 a 23), por lo cual quienes compensen esa baja con mayor consumo fuera de esa hora no serán multados. Además, habrá bonificaciones para aquellos grandes clientes que logren ahorros superiores al objetivo en el horario pico, con un límite de bonificación de 2.000 pesos por mes. También estarán exceptuadas las empresas que hayan incorporado bienes de capital para incrementar su producción.
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