EL PAPA ACABA SU VIAJE A ESLOVAQUIA CON UN MENSAJE ANTICOMUNISTA
El líder de la Iglesia Católica, quien padece la enfermedad de Parkinson y a duras penas puede caminar, pareció encontrarse algo mejor en el último día de su viaje número 102, y leyó sus oraciones en un tono más alto y firme, incluso gesticulando mientras hablaba.
Sin embargo, durante la mayor parte de esta gira ha aparecido siempre muy cansado y su voz entrecortada y trabada. Al Papa no se le ha visto caminar sin ayuda y sus asistentes han tenido que terminar por él varios discursos. En lo que se convirtió en algo habitual en este viaje, un cardenal eslovaco le leyó la mayor parte de su homilía. Después de recorrer el país en tres días, la misa de Brastislava era la atracción religiosa de la visita. Más de 200.000 fieles procedentes de toda la región acudieron en lo que muchos pensaban podía ser su última oportunidad para ver con vida al Papa.
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