El papá de Chiara Páez deja su ciudad para no cruzarse con los asesinos de su hija
Se trata de la adolescente de 14 años asesinada en Rufino y cuyo caso originó la masiva marcha de #NiUnaMenos. Los dos únicos sospechosos ya fueron liberados. “Tengo miedo de cruzarme y querer matarlos”, dijo.
El crimen de Chiara Páez, una chica de apenas 14 años, causó una gran conmoción en el país y movilizó a toda la sociedad. La víctima estaba embarazada al momento de su muerte y fue encontrada enterrada en el patio de la casa de su novio, quien desde un primer momento se autoincriminó. Pero como se trata de un menor de edad, para la Justicia es inimputable.
Durante la investigación, la Justicia imputó a la mamá y al padrastro del menor, pero en agosto pasado los liberó porque no logró reunir las pruebas para acusarlos. Es por esto que, a seis meses del asesinato de la joven, no hay ni un solo detenido y el caso parece encaminarse hacia la impunidad.
Y como si la pérdida de Chiara no fuera suficiente, ahora el padre de la víctima se vio obligado a tomar una dura decisión y cambiar radicalmente su vida. Después de casi 50 años de permanecer en Rufino, optó por irse de la ciudad para no ver libres a los asesinos de su hija y así evitar una tragedia aún mayor.
“Después de pasar todo esto, cosas buenas y malas, tengo que tomar una decisión muy difícil para mí y mi familia, culpa de estos asesinos hijos de mil… que mataron a Chiara, el juez que los liberó, el o la profesional que los encubrió y los comerciantes que le venden a estos asesinos. He decidido irme de Rufino a vivir a otra ciudad por el bien de mis dos hijos menores, Delfi y Manu. Soy su único sostén y de toda mi familia, porque cada vez siento más bronca, impotencia, dolor y odio”, escribió Fabio Páez en una carta publicada en Facebook.
En la carta, Fabio destacó la cantidad de tiempo que pasó en esa ciudad. “Después de haber nacido hace 47 años en Rufino, donde pasé mi infancia, adolescencia donde mis padres me educaron con todo su esfuerzo para que junto con mis hermanas fuéramos personas de bien, donde nacieron mis seis hijos y mis dos nietos los amores de mi vida, mis sobrinos, tíos, padrinos, y una cosa de las más bellas que te puede dar la vida los amigos, siempre estuvieron en las buenas y en la malas a mi lado sin condiciones”, expresó.
“Tengo mi viejita de 82 años que la amo, gente excepcional que conocí el último tiempo acompañándome en mi dolor y tristeza, personalmente, por face, mensajes, llamados, dándome un apoyo muy grande para mí, si no les aseguro que no hubiera podido seguir adelante”, prosiguió.
Después, dio cuenta de que la muerte de Chiara fue el peor momento de su vida, pese a un sinnúmero de tragedias que tuvo que experimentar. “Llega el asesinato de Chiara, lo más triste y doloroso que me pasó en la vida después de perder a mi papá, mi esposa Carina con cáncer de mama, de 39 años, o Américo mi cuñado, con 44 años, con un tumor cerebral”.
Dijo que “cada vez siente más bronca, impotencia, dolor y odio”. “Si yo encontrara en la calle a cualquiera de esos hijos de… les aseguro que intentaría matarlos con mis propias manos, y le daría más dolor y disgustos a mi familia y amigos. Por supuesto que la lucha no la abandono, tengo todas las fuerzas”.
Finalmente aseguró que a pesar de irse va a seguir pidiendo justicia: “No voy a parar hasta que paguen y sufran lo mismo que sufrió Chiara. Voy a ir hasta el final”.
Fuente: Infobae
Este contenido no está abierto a comentarios

