El papa Francisco aceptó la renuncia de un obispo de EE.UU. condenado por ocultar abusos
El religioso Robert Finn, que encabezaba la diócesis de Kansas, había sido condenado hace tres años por tardar seis meses en denunciar a un sacerdote que guardaba pornografía infantil en su computadora.
El papa Francisco aceptó hoy la renuncia del obispo de Kansas City-Saint Joseph, en Estados Unidos, Robert W. Finn, condenado hace tres años por ocultar un posible caso de pederastia por parte de un sacerdote de su diócesis.
El Vaticano informó hoy sobre la renuncia basada en el canon 401 párrafo 2 del Código Canónico, que obliga a los prelados a renunciar de su cargo en el caso de “faltas graves o enfermedad” y el Papa debe entonces aceptarla o no.
Finn, que lidera la diócesis de Kansas City-St. Joseph en Missouri, esperó seis meses antes de informar a la policía sobre el reverendo Shawn Ratigan, cuya computadora contenía cientos de fotos lascivas de niñas tomadas dentro y alrededor de iglesias en las que trabajó.
El obispo se declaró culpable de un cargo menor de no denunciar un supuesto abuso y un tribunal en Kansas City condenó a Finn en 2012 por no reportar supuestos abusos de menores después de que se halló pornografía infantil en la computadora del ex cura.
El obispo envió a Ratigan a un terapeuta, le dio un nuevo trabajo y le ordenó que se mantuviera alejado de los niños. El tribunal condenó a Ratigan a 50 años de prisión y a Finn a dos años de libertad condicional.
Finn, de 62 años, fue el único obispo católico estadounidense condenado por no reportar sus sospechas sobre abuso infantil. El Vaticano inició en septiembre pasado una investigación sobre el liderazgo de Finn en la diócesis de Kansas City-St. Joseph, Missouri.
El hecho de que el Vaticano no lo hubiera sancionado o depuesto había alimentado las quejas de las víctimas sobre que los obispos seguían estando protegidos, incluso tras la promesa de “tolerancia cero” de Francisco.
Grupos que representan a las víctimas de abusos por parte de clérigos habían estado instando al Papa a que despidiera a Finn y habían juntado medio millón de avales en una solicitada virtual.
Víctimas de abuso han estado instando al Vaticano a juzgar a los obispos sospechosos de encubrir abusos, incluso cuando ellos mismos no los hayan cometido.
Incluso el principal asesor de Francisco en la gestión de casos de abusos sexuales, el cardenal Sean O’Malley, había dicho públicamente que el pontífice debía abordar el caso de Finn “con urgencia”.
Fuente: La Nación
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