El Papa Francisco recibió a Benedicto XVl
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El pontífice emérito fue invitado a una ceremonia para conmemorar los 65 años de su ordenación sacerdotal; “De usted me llega un sano y alegre sentido del humor”, le dijo el Santo Padre.
ROMA.- “Su bondad, desde el primer momento de la elección, en cada momento de mi vida aquí, me impacta. Más que en los Jardines Vaticanes, con su belleza, su bondad es el lugar donde yo habito: me siento protegido”.
Con estas palabras -las primeras que dice en público desde su renuncia, el 11 de abril de 2013-, Benedicto XVI , papa emérito, elogió hoy a su sucesor, Francisco , que organizó en el Vaticano una sobria ceremonia para conmemorar los 65 años de su ordenación sacerdotal.
Para participar de este acto Benedicto, de 89 años y que desde que renunció vive en el Monasterio Mater Ecclesiae, en los Jardines del Vaticano, volvió por primera vez a la Sala Clementina del Palacio Apostólico. Cuando llegó allí, al mediodía, fue recibido por aplausos por los miembros de la curia romana presentes.
En un breve discurso Francisco -que en la conferencia de prensa que brindó en el vuelo de regreso de Armenia, el domingo pasado, dijo que “hay un solo Papa” y definió a Benedicto XVI como “el hombre que me custodia las espaldas y los hombros con su oración”-, volvió a elogiar a su predecesor.
Destacó, de hecho, cómo hoy Benedicto, rezando desde el monasterio Mater Ecclesiae “sigue sirviendo a la Iglesia”, contribuyendo con “vigor y sabiduría” a su crecimiento. Tal monasterio, subrayó, es todo lo contrario a “esos rinconcitos olvidados en los que la cultura del descarte tiende a relegar a las personas, cuando, con la edad, sus fuerzas disminuyen”. Y aseguró que desde allí le llega “una tranquilidad, una paz, una fuerza, una confianza, una madurez, una fe, una dedicación y una fidelidad que me hacen mucho bien y me dan mucha fuerza a mí y a toda la Iglesia”. “Y me permito también decir que de Usted también me llega un sano y alegre sentido del humor”, agregó.
Terminado su discurso, Francisco se acercó a Bendicto, a quien abrazó con mucho afecto y calidez, luego de estrecharle las manos. La ceremonia, en la que también pronunciaron discursos en homenaje a Joseph Rattzinger el cardenal Gerhard Muller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y curador de su ópera omnia, y el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, culminó con palabras de agradecimiento de Benedicto XVI.
Tras destacar su bondad, el papa emérito también le auguró a Francisco que “pueda seguir adelante con todos nosotros sobre esta vía de la Misericordia Divina, mostrando el camino de Jesús, hacia Jesús, hacía Dios”.
La última vez que Benedicto XVI había aparecido en público fue el 8 de diciembre pasado, cuando presenció la inauguración del Jubileo de la Misericordia, con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.
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