EL PAPA NOMBRA CARDENALES Y NO HAY ARGENTINOS EN LA LISTA
El Papa Benedicto XVI anunciará hoy al fin de la audiencia general de los miércoles una lista de nuevos cardenales que serán “creados” (éste es el término canónico) el 25 de marzo en un Consistorio que reunirá a todos los purpurados del Colegio Cardenalicio. No hay ningún argentino entre los nuevos príncipes de la Iglesia.
Según todos los indicios, el Papa quiere nombrar una lista breve de una docena de cardenales, aunque algunos dicen que podría llegar a veinte. El pontífice seguirá las normas aprobadas por Pablo VI que limitó a 120 el número de purpurados electores, que entran en el Cónclave para elegir al nuevo Papa.
En estos momentos hay 109 cardenales electores, que serán 108 el 25 de marzo, cuando se reunirá el Consistorio y Benedicto XVI consignará a cada uno el birrete rojo y el anillo de oro de su nueva condición de príncipes de la Iglesia.
Juan Pablo II había nombrado masivamente nuevos purpurados con menos de 80 años, la edad en que los cardenales pierden la condición de electores y no pueden elegir al nuevo Papa. El Papa polaco fallecido el 2 de abril último nombraba cardenales cada tres años. En cambio, Benedicto XVI preferiría hacer listas cortas “cuando sea necesario” pero manteniendo el límite de los 120 electores “porque de purpurados ya tenemos tantos”, según una frase que se le atribuye.
Nombres. Los dos más conocidos e importantes son el sucesor de Joseph Ratzinger al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el ex Santo Oficio (y antes la Santa Inquisición), que es el guardián de la ortodoxia doctrinaria católica. Se trata del arzobispo norteamericano William Joseph Levada. El otro es el arzobispo de Cracovia, monseñor Stanislao Dziwisz, ex secretario personal y hombre todopoderoso en la época de Juan Pablo II. Cracovia es una antigua sede cardenalicia y monseñor Dziwisz tenía la ambición, ahora lograda, de recibir en mayo al nuevo Papa, que visitará Polonia, con el birrete rojo en la cabeza.
Además de William Levada, otros “ministros” de la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia, que serían creados cardenales son el archiprete de San Pedro, Angelo Comastri; el Prefecto de la Signatura Apostólica, Agostino Vallini; el Prefecto de la Congregación de los Religiosos, el esloveno Franc Rodé; el presidente del Pontificio Consejo de los Laicos, el polaco Stanislaw Rylko, y el presidente del Pontificio “Cor Unum” (que se encarga de las tareas de caridad de la Iglesia), el alemán Paul Cordes.
En las grandes diócesis de la Iglesia que están a cargo de arzobispos ansiosos por recibir la púrpura (el color rojo simboliza que los cardenales están dispuestos a defender al Papa “hasta la última gota de su sangre”), destacan monseñor André Vingt-Trois (París), Pierre Richard (Burdeos), Carlo Caffarra (Bolonia) Sean O’Malley (Boston), Diarmuid Martin (Dublin), Luis Flavio Abastoflor Montero (La Paz). Figura también el arzobispo de Toledo, Antonio Canizarez Llovera, muy estimado por el Papa, y los residenciales de sedes importantes como Argel, Nairobi, Dakar, Valencia y Barcelona.
Después del Consistorio y superado el período pascual, el Papa comenzaría a dar anuncios de nombramientos de nuevos “ministros” en la Curia Romana y medidas de reorganización para hacer que el gobierno central de la Iglesia sea en el futuro más ágil y eficiente. El proceso duraría entre abril y junio.
En esta fase, el tema que interesa se concentra en una figura. ¿Se queda o se va el “primer ministro” del Papa, el cardenal Antonio Sodano, secretario de Estado? “El cardenal Sodano está firme en su puesto, cuenta con toda la confianza del Santo Padre y seguirá al frente de la Secretaría de Estado hasta que cumpla los 80 años de edad (noviembre de 2007)”, dijo a Clarín un allegado al cardenal. “Con sus principales colaboradores”, agregó. Ellos son el arzobispo argentino Leonardo Sandri, Sustituto o “ministro del Interior” de la Secretaría, y Giovanni Lajolo, el “canciller” del Papa, como secretario para las Relaciones con los Estados.
Ambos, que despachan cotidianamente con el Papa los asuntos más importantes de la Iglesia, serían promovidos a cardenales en el Consistorio previsto para los primeros meses de 2008.
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