EL PAPA RECIBIÓ A PELÉ
El papa Benedicto XVI pidió a los musulmanes que colaboren para “extirpar juntos” el terrorismo, durante un encuentro con representantes de esta comunidad en Colonia, donde preside las Jornadas Mundiales de la Juventud.
“Si conseguimos juntos extirpar de los corazones el sentimiento de rencor, contrastar toda forma de intolerancia y oponernos a cada manifestación de violencia, frenaremos la oleada de fanatismo cruel, que pone en peligro la vida de tantas personas”, dijo el pontífice en el discurso pronunciado durante este encuentro con cerca de una veintena de responsables musulmanes.
Reunión con Schröder. El papa Benedicto XVI se reunió hoy con el canciller alemán Gerhard Schröder y su rival en los comicios del 18 de septiembre, Angela Merkel, en una visita de cortesía antes de una importante reunión con líderes musulmanes de la comunidad turca en Alemania.
Merkel, líder de la Unión Demócrata Cristiana e hija de un pastor protestante, dijo tras la reunión que “fue un gran placer ver al Santo Padre. Fue bueno conocer a un papa alemán en suelo alemán”.
Encuentro con Pelé. El papa Benedicto XVI recibió al ex futbolista brasileño Edson Arantes do Nascimento, “Pelé”, a quien transmitió saludos para su patria y para los amantes de ese deporte.
La audiencia con Pelé no estaba en el programa de la jornada de hoy, pero se decidió, según fuentes de los organizadores del encuentro mundial de la juventud católica que se celebra en esta ciudad, porque al Pontífice, como buen alemán, le gusta mucho el deporte.
A la salida, Pelé declaró: “Estoy feliz de haber visto al Papa, quien me ha pedido que transmita saludos a mi patria, a los futbolistas y a los jóvenes”.
“El Papa me gusta mucho”, concluyó Pelé, quien se encuentra en Colonia, donde se celebra hasta mañana la Jornada Mundial de la Juventud, al que acudieron numerosos brasileños.
Peregrinos. Mientras tanto, los peregrinos, pertrechados con mochilas, sacos de dormir e impermeables para protegerse de la lluvia e inmensas dosis de paciencia y no siempre buen humor debido a las deficiencias de la organización, en lo que a la alimentación y al transporte respecta, empezaron al alba a llegar a Marienfeld, a 27 km de Colonia.
Al mismo tiempo, centenares de agentes vestidos con camisetas amarillas recibían este sábado las últimas instrucciones para velar por la seguridad de este macroevento, que cuenta con la colaboración de un ejército de 25.000 voluntarios, fácilmente reconocibles por sus camisetas de un color rojo anaranjado.
En total, unos 8000 agentes garantizan la seguridad del Papa, que siempre está acompañado por dos miembros de la Guardia Suiza del Vaticano.
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