EL PARO MÉDICO SE SINTIÓ EN EL SECTOR PÚBLICO COMO EN EL PRIVADO
El paroconvocado por los profesionales de la salud no sólo tuvo un alto acatamiento en los hospitales públicos, sino también en los privados. Según indicó el secretario gremial de la Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra), Ricardo Alegretti, en los efectores municipales y provinciales la medida de fuerza alcanzó al 95 por ciento de los profesionales, cifra que se mantuvo entre un 80 y 90 por ciento en los servicios privados. “Realmente el alcance de la medida fue sorprendente”, sostuvo desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios Eduardo Javkin. Y estimó que hace décadas que no se registra una protesta de tanta magnitud.
Así, en la mayoría de los hospitales y sanatorios sólo se mantuvieron las guardias y la atención de emergencia; mientras que los turnos en consultorios externos fueron reprogramados, lo mismo que aquellas operaciones que no merecían urgencia.
La medida fue lanzada en todo el país por la Confederación Médica de la República Argentina en reclamo de mayor presupuesto para la salud, aumento de salarios y aranceles, y estabilidad laboral, y en Rosario no sólo sumó la adhesión de los médicos, sino también de psicólogos, bioquímicos, kinesiólogos, obstetras, técnicos radiólogos, odontólogos, fonoaudiólogos y trabajadores sociales hospitalarios.
“El acatamiento a la medida de fuerza en Rosario ha sido muy importante”, sostuvo Alegretti. Y según destacó el gremialista, la huelga también se hizo sentir “con fuerza” en todo el sur provincial. Un panorama similar se pintó desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Rosario. “Hemos hecho un relevamiento en las 15 instituciones de salud adheridas a la asociación y estimamos que el paro tuvo un alcance importante. En general no se han dado turnos y también se han reprogramado cirugías”, indicó Javkin.
Los servicios de ambulancias, tanto públicos como privados, trabajaron con normalidad y, en general, no encontraron mayores inconvenientes a la hora de tener que internar pacientes. El único incidente se vivió ayer a la madrugada, cuando una mujer debió deambular en una ambulancia de Emerger, durante cuatro horas, sin conseguir cama en ningún hospital público. Finalmente, sobre las 8, la paciente -con un aparente cuadro de meningitis con asepsia generalizada- fue recibida en el Sanatorio Parque.
Sin embargo, según explicaron tanto desde la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad como desde el Hospital Provincial del Centenario, la imposibilidad de recibir a la paciente no se relacionó con la jornada de protesta, sino con la falta de camas libres en los servicios de terapia de los hospitales públicos.
Más allá de este caso, en el Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) se trabajó manteniendo la guardia habitual de emergencia y “no se registraron problemas”, señaló su director, Jorge Stettler. La misma información se brindó desde el servicio Urgencias 435-1111. “No encontramos diferencia con los demás días del año”, sostuvo el director del centro coordinador de operaciones, Marcelo Masolli.
Los administrativos de la mayoría de los sanatorios tuvieron ayer un trabajo extra: comunicarse con los pacientes que debían atenderse ayer en los consultorios y darles un nuevo turno. “En la medida que se pudo tratamos de no molestar mucho a los pacientes. Y en general, la gente lo ha tomado bien”, comentó el gerente del Sanatorio Británico, Héctor Daniel Utges.
La subdirectora del Hospital de Niños Víctor Vilela, María del Carmen Carradori, tampoco recibió grandes quejas. “No hemos tenido ninguna complicación. A quienes tenían turnos se los pasamos para no más de quince días y si su situación era complicada los vehiculizamos a través de la guardia”, explicó la médica.
En cambio, quienes se atienden en el Centenario tendrán que esperar un poco más. “La reprogramación de los turnos la estamos haciendo en la medida de nuestra disponibilidad, en este mes ya va a ser dificultoso, por lo cual la mayoría quedará para el próximo”, explicó la directora del nosocomio, Gilda Tamagno.
Las autoridades sanitarias de la Municipalidad y de la Provincia mostraron posiciones encontradas respecto al paro. Mientras el ministro Juan Héctor Sylvestre Begnis anticipó que descontará el día a quienes acaten la huelga nacional, la secretaria de Salud del municipio, Mónica Fein, indicó que “no se evaluó descontar, ya que el paro nacional hace un fuerte eje en la discusión del sistema de salud, un debate que nos parece importante”.
Por su parte, el gobernador Jorge Obeid se mostró más inflexible. Y calificó el paro como “insólito” e “injusto” ya que “en la provincia no existe conflicto con la salud”.
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