EL PARQUE GARAY TODAVÍA NO MEJORA
Hace más de tres meses, en el Parque Juan de Garay, -y por iniciativa de los propios vecinos que viven en cercanías de la zona- se iniciaba una serie de trabajos vinculados a la necesidad de reactivarlo, dado su estado de abandono, como un lugar público digno de ser visitado por todos.
A varios meses, la situación del parque no cambió demasiado y recorrer sus instalaciones lo pone en evidencia.
Si bien, algunas mejoras se produjeron -como ser el pintado de puentes, cordones y glorietas que llevó a cabo un grupo de 12 personas pertenecientes al Plan Jefes y Jefas de Hogar, encargados de realizar los arreglos bajo la coordinación de Asi (Asistencia Solidaria Independiente)-, los anuncios de mejoras en el alumbrado público del parque y de la limpieza del lago, que fueron realizadas por autoridades municipales, según manifestaron los vecinos, “quedaron sólo en promesas y anuncios políticos”.
“Nos habían prometido que nuestro parque iba a cambiar y que iba a volver a ser el de antes pero… ustedes están viendo que no es así y que sigue siendo el de siempre”, manifestó Oscar, un vecino de la zona.
“Los camalotes siguen estando en la misma condición en la que estaban y, si bien sacaron algunos, la verdad es que no se notan los cambios. Evidentemente las obras están paradas y demoradas y a nadie le importa”, agregó.
Por otro lado, el pasado 7 de julio, fecha en que El Litoral publicaba las mejoras que se realizarían para reactivar el lugar, los vecinos expresaron que desde el municipio se les garantizó que las obras comenzarían el 11 de julio -como ocurrió- y que, entre otras, contemplaban el saneamiento del espejo de agua, que se lograría con la extracción de los camalotes.
Al respecto, es importante destacar que en aquella oportunidad, el subsecretario de Higiene y Medio Ambiente de la Municipalidad, Jorge Aimi, aseguró que las tareas llevarían un tiempo porque las actividades planificadas comprendían la extracción de dos grupos de camalotes por semana, los cuales, una vez extraídos, se dejarían escurrir a un costado del lago para luego ser llevados a las inmediaciones del Card y ser empleados en el relleno de un terreno.
“La verdad es que todo quedó en promesas y nada se está haciendo en el parque para mejorarlo. Es una vergüenza que este lugar tan precioso esté en estas condiciones y a ninguna autoridad le preocupe”, manifestó María, una vecina que vive frente al parque desde hace 29 años.
“Además, se acerca el verano y, con tantos camalotes, los mosquitos van a estar insoportables”, agregó.
Consultado por El Litoral, en esta oportunidad, Jorge Aimi informó que la extracción de camalotes continúa y que el trabajo no se encuentra demorado.
“Se advirtió que nos iba a llevar entre seis a ocho meses la limpieza del lago. Vamos al ritmo de la demanda de maquinarias que tenemos pero continuamos con las tareas”, sostuvo el subsecretario.
Resolución
El 9 de septiembre de 2004, el Concejo Municipal sancionó la resolución N° 10.368 -no vetada por el intendente-, la cual, entre sus artículos, dispone “la realización de las tareas necesarias para la restauración y puesta en valor del Parque Juan de Garay”.
Entre las obras; la reconstrucción del arco de ingreso al parque -de acuerdo con su diseño histórico-, la puesta en valor de los elementos ornamentales -tales como mástil, columnas y luminarias de diseño original- macetones, glorietas, recinto acústico, puentes y pasarelas, figuran en el decreto.
Respecto del lago, su saneamiento, la interconexión de sus áreas -con la finalidad de recuperar el circuito primitivo-, la implementación de un sistema mecánico de circulación de agua -que garantice su saneamiento permanente-, la anulación de las descargas de desagües pluviales existentes -exceptuando las acequias originales- y la recuperación del espejo de agua ubicado en las proximidades de la intersección de la Av. Perón y Crespo, son las obras que hace un año atrás se especificaron en la reglamentación con el objetivo de recuperar y activar el espacio verde.
Además, cuestiones relacionadas a la seguridad, al sector polideportivo y a su mantenimiento en general también forman parte de la resolución sancionada.
Sin embargo, a pesar de ello, casi nada de lo establecido en materia de mejoras es percibido por los vecinos.
“Promesas y anuncios es lo único que hacen los políticos. Acá, la única realidad es el estado del Parque Juan de Garay que día a día se va desgastando y arruinando y que a ningún representante pareciera importarle”, puntualizó Carlos.
Por último, sólo resta recordar que el parque simboliza una gran parte de la historia de nuestra ciudad y que, sencillamente por eso, recuperarlo, no será en vano. Sólo debe haber voluntad de querer hacerlo y cumplimentar con lo que fue anunciado y está establecido.
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