EL PARTE MÉDICO DICE QUE CASTELLS “NO ESTÁ EN PELIGRO”
Contra lo que dice su médico personal, la vida del piquetero Raúl Castells “no está en peligro inmediato”, según le informaron los médicos forenses al tribunal oral que lo juzgará por un presunto intento de extorsión. Castells lleva dos meses de huelga de hambre y la Cámara de Casación resolvería hoy si lo excarcela o lo mantiene preso.
“Tiene las horas contadas”, había dicho el lunes el médico personal de Castells, Salvador Chebel. En similares términos se había expresado el fin de semana, cuando el piquetero decidió profundizar su huelga de hambre y dejó de ingerir líquidos. Sin embargo, las constataciones realizadas por la Justicia en las últimas horas no dicen lo mismo.
El Tribunal Oral en lo Criminal número 6, que antes de fin de año lo juzgará en audiencia oral y pública, recibió un informe de los médicos forenses que indica que, si bien está débil, Castells se encuentra “estable, sin fiebre” y “de buen humor”, según dijeron fuentes judiciales.
De acuerdo con las fuentes, el detenido se negó a que le sacaran sangre y le analizaran su orina, aunque accedió a que le tomaran la presión y la temperatura. Incluso pudo hacérsele un electrocardiograma.
El presidente del tribunal, Guillermo Yacobucci, aclaró ayer que no hubo un intento de alimentar a la fuerza al piquetero, como denunció el lunes el propio Castells. Sí, en cambio, existe una orden para que esa alimentación se lleve a cabo por sonda si los médicos así lo estiman necesario y en caso de riesgo de muerte.
“Si llegara el momento y la necesidad de ir a una vía de hecho para utilizar algún tratamiento médico se hará porque está ordenado por el tribunal, aún contra la voluntad de Castells, cuando sea necesario y decidan los médicos”, dijo el juez Yacobucci.
El titular del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) dice estar detenido en forma injusta y responsabiliza al Gobierno por su situación. Actualmente se encuentra en la clínica Calchaquí, de Quilmes.
Ayer, su esposa, Nina Pelozo, se reunió con el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, quien le dijo que la situación de su marido está en manos de la Justicia y no del Poder Ejecutivo.
Pelozo también marchó con sus seguidores por el centro de la ciudad y protestó frente al mismo local de McDonald”s que lo hizo Castells el año pasado y por el que ahora está encarcelado.
Según la Justicia, Castells habría cometido el delito de tentativa de extorsión a McDonald”s por el piquete que hizo en su local del Obelisco, donde reclamó 50 mil cajitas felices para repartir entre niños del conurbano.
El detenido recibió ayer la visita de otro dirigente piquetero, Néstor Pitrola, del PO, y los candidatos a diputados Vilma Ripoll y Mario Cafiero, de Izquierda Unida. También lo visitaron diputados del PAUFE, el partido de Luis Patti.
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