EL PDP, SIN BANCA DESPUÉS DE 20 AÑOS
Fue un final cantado: por primera vez desde 1985 el Partido Demócrata Progresista (PDP) se queda sin ocupar un escaño en la Cámara de Diputados de la Nación, completando también un lustro de ausencia en el Concejo Municipal de Rosario.
A lo largo de la campaña, los pronósticos reflejaron que a Carlos Favario, cabeza de la lista de candidatos a diputado nacional, le iba a resultar prácticamente imposible sumar los 130.000 votos necesarios para adueñarse de una de las nueve bancas en juego. “No creo en las encuestas ni en los periodistas mercenarios que hablan de polarizaciones”, supo atajarse el postulante frente a los augurios de derrota.
La apertura de las urnas terminó asestando un golpe a la otrora tercera fuerza política en estructura en la provincia, que en las internas abiertas, simultáneas y obligatorias del 7 de agosto pasado había activado sus alarmas: pese a competir con más de una lista, tuvo una pésima performance.
El PDP encaró la cita en el cuarto oscuro sumido en una crisis interna no resuelta. Y ahora deberá replantear la estrategia para poder conservar su espacio electoral, cimentado desde Rosario y varias localidades del interior santafesino.
“Silenzio stampa”
Anoche, en el búnker instalado en la casona partidaria ubicada en Entre Ríos al 1400, Favario prefirió reservarse para sus allegados la evaluación del resultado de los comicios.
El partido irrumpió en la escena política en 1914 de la mano de Lisandro de la Torre y en las elecciones de gobernador de 1983 y 1987 obtuvo el tercer lugar. Luego, en 1991, un sector del PDP se unió al socialismo.
En 1995 y 1999 adhirió al modelo de alianzas. Si bien en los comicios para diputado nacional se ubicó como tercera fuerza detrás del Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR), en la elección de constituyentes (1994) fue segundo.
Cinco años después, y pese a estar en la Alianza, presentó una lista propia, obteniendo el 17,5 por ciento de los votos y dos representantes. En las presidenciales de 2003 se integró a Recrear (Ricardo López Murphy).
El 10 de diciembre, Alberto Natale dejará una banca tras dos décadas como diputado nacional. La reconstrucción del PDP promete ser compleja: las discrepancias ideológicas y de métodos persisten y adquirirán mayor peso a la hora de sentarse a diseñar la estrategia para el 2007.
Se especula con que, a diferencia de lo ocurrido en estas legislativas (en las que el PDP no se conformó con el quinto lugar que le tocaba en la nómina), el sector liderado por Favario y el diputado provincial Gabriel Real buscará acercarse al Frente Progresista Cívico y Social (aunque con muy poco para aportar).
Es que se vienen oponiendo a la derechización del partido a través de acuerdos con Mauricio Macri (amplio ganador en la Capital Federal) o López Murphy, a diferencia de Natale y sus seguidores, quienes consideran agotadas las chances de armar una nueva coalición con socialistas y radicales.
Paralelamente, la Unión de Centro Democrático (Ucedé), que en Santa Fe peleó los votos bajo el ala de la Propuesta Republicana (PRO) de Macri y López Murphy, certificó su peor momento político desde su creación, en 1983.
Sólo su presidente a nivel nacional, el diputado provincial Carlos Castellani, aportó tropa a la alianza de centroderecha, que en Santa Fe contó con una pequeña pata radical.
Sin embargo, al momento de hacer números, Castellani tal vez haya pagado el precio de inoportunos cortocircuitos con el presidente de Boca Juniors, quien luego de una fugaz visita para levantarle la mano a su fallido referente Marcelo Muniagurria (ex vicegobernador de la última gestión de Carlos Reutemann) nunca más regresó para caminar la provincia.
Incluso, antes del arranque de la campaña, Compromiso para el Cambio había amenazado al referente de la Ucedé con iniciarle acciones legales por asumir en forma indebida la representación territorial del macrismo. Mala cosecha para la centroderecha santafesina.
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