EL PENTÁGONO ADMITE QUE TIENE CONTACTOS CON LA RESISTENCIA IRAQUÍ
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, admitió ayer que existen contactos entre funcionarios estadounidenses y la resistencia iraquí, por iniciativa de la Casa Blanca, para intentar poner fin a la violencia en el país árabe. Así, confirmó la información publicada por un diario británico, aunque minimizó la importancia de esas reuniones.
“Nosotros facilitamos cada tanto” este tipo de encuentros, declaró Rumsfeld en entrevistas con las cadenas de televisión ABC y Fox, cuando le preguntaron sobre la veracidad de un artículo del Sunday Times, según el cual se realizaron dos reuniones este mes entre jefes de algunos grupos rebeldes iraquíes y representantes estadounidenses.
Según Rumsfeld, esos contactos “se llevan a cabo todo el tiempo”. Pero no precisó cuándo ni con quién fueron las reuniones.
De acuerdo con el Sunday Times, los jefes rebeldes “aparentemente hablaron cara a cara” con cuatro funcionarios estadounidenses los días 3 y 13 de junio en una residencia de verano cerca de Balad, al norte de Bagdad.
El artículo, que citó fuentes iraquíes no identificadas que habrían participado en las conversaciones, señaló que entre los participantes en la primera reunión había miembros del Ejército Ansar al-Sunna, que se ha atribuido atentados suicidas en Irak y un ataque que mató a 22 personas en el comedor de una base militar de Estados Unidos en Mosul en la Navidad de 2004. Pero el grupo rebelde desmintió ese contacto.
Las otras dos organizaciones habrían sido el Ejército de Mahoma y el Ejército Islámico de Irak, que habría asesinado en agosto al periodista italiano Enzo Baldoni, según el diario londinense.
Pero los diálogos no incluyeron a ningún miembro del grupo que lidera el jordano Abu Musab Al Zarqawi, supuesto líder de Al Qaeda en Irak y, al parecer, autor de secuestros y asesinatos de varios rehenes occidentales. Rumsfeld aclaró que Washington “no negocia con los terroristas”.
Los representantes estadounidenses, según el Times, eran un militar, un miembro de los servicios de información, un congresista y un representante de la Embajada de Estados Unidos en Bagdad.
Rumsfeld trató de restar importancia al artículo y explicó que el gobierno iraquí de mayoría shiíta (la rama del islam más numerosa en Irak) trata de ponerse en contacto con la minoría sunnita, que gobernó el país hasta el derrocamiento de Saddam Hussein. Y que EE.UU. está “ayudando” en esos contactos.
La información sigue a una versión difundida en los últimos días, según la cual Rumsfeld se habría entrevistado en secreto en la capital iraquí con el derrocado Saddam Hussein. La especie fue publicada por la revista egipcia al-Usbu en mayo. El miércoles, el Pentágono calificó esa versión como “falsa y absolutamente ridícula”.
En la presunta entrevista, ante un pedido de Washington, Saddam pone condiciones para terminar con la resistencia iraquí.
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