El pequeño asesinado en Loyola Sur debía estar alejado de su madre
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/11/Loyola-Sur-Ni%C3%B1o-Nicol%C3%A1s-Asesinado.jpg)
La muerte del pequeño Nicolás Almada a causa de una brutal golpiza propinada por su padrastro, ocurrida en la tarde de la víspera en el barrio Loyola Sur, pone sobre relieve una dura realidad que compromete los entes del Estado.
De hecho, el niño ya había ingresado el 26 de octubre de 2015 al hospital de Niños Orlando Alassia –donde ayer fue recibido ya fallecido– también con golpes. En tal ocasión se abrió una carátula judicial luego de que una mujer policía hallara al menor perdido en la vía pública y le brindara asistencia. Por ese motivo, la madre fue aprehendida por lesiones leves. En estos momentos, se encuentra arrestada ya que se tiene que definir su situación procesal, en tanto el padrastro se encuentra detenido e imputado por homicidio.
Por lo expuesto, el año pasado la Subsecretaría de la Niñez dictó una medida excepcional y el Juzgado de Familia debía realizar el control de la legalidad, por lo cual el nene debió ser separado de la familia y debía ser alojado con otros familiares, lejanos a la capital provincial.
Lo concreto es que Nicolás ayer ingresó ya fallecido a la institución médica, mientras su hermana se encuentra en observación también en el hospital Alassia. A propósito, Nadia Sagreras, directora Provincial de Promoción de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, sostuvo –esta mañana en diálogo con LT10– que se “continuará trabajando con la hermana del niño que se encuentra hoy internada. Desde 2015 se viene trabajando –consignó– la situación. Como lo indica la ley, el primer marco de protección se da ante la existencia de la familia ampliada, que es donde se encontraban alojados los niños”.
Ahora, “se trata de establecer por qué los niños se encontraban fuera de la familia ampliada y viviendo con su madre”, precisó la funcionaria. Y agregó: “En realidad, se había producido un cambio de alojamiento, los niños ya no estaban fuera de la ciudad Santa Fe en el marco de la familia ampliada”, pero no con los responsables de la muerte. “Estaban en un proceso de vinculación con la madre, pero no bajo su cuidado”, subrayó Sagreras.
La directora especificó que en la región centro norte de la provincia se encuentran 297 niños alojados en centros residenciales, con familias ampliadas y con familias solidarias.
A su turno, el ministro de Desarrollo Social esgrimió que el niño “había estado transitoriamente con un tío en Campo Andino y después fue otorgado a la abuela. Lo que no conozco es el motivo por el cual había vuelto a estar con la madre y el padrastro. Queremos dilucidar las responsabilidades”. En comunicación con la misma emisora universitaria, Jorge Álvarez indicó que es su intención “dilucidar cuál es la responsabilidad por eso se ha instruido la apertura de la actuación sumaria para aclarar cuáles son las responsabilidades”.
Asimismo, el funcionario consideró que “hay equipos suficientes para llevar a cabo este tipo de tareas. No hay motivos para decir que este hecho ocurrió porque no había recursos humanos. Hay equipos que estaban trabajando en el caso”, definió Álvarez.
Este contenido no está abierto a comentarios

