EL PERFIL Y LOS ANTECEDENTES DE LOS SIETE REPRESORES
– Teniente Juan Daniel Amelong. Se desempeñó en los centros clandestinos de detención La Calamita, Quinta de Funes y Fábrica Militar Domingo Matheu. Tras quedar libre por la ley de obediencia debida ejerció la abogacía, lo cual le valió un pedido para que se le retire la matrícula. Se lo acusa de ser responsable de la detención y desaparición de Raquel Negro y su hijo en gestación. También del secuestro y torturas a Adriana Arce. Fue sindicado como jefe de operaciones y torturador del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario. Vive en La República 8346, lugar donde el 7 de Julio de 2001 fue escrachado por la agrupación Hijos.
– Teniente Coronel Rubén Fariña. También acusado en los casos Raquel Negro y Adriana Arce. Sus apodos eran “Sebastián” y “Comandante Pablo”. También está libre por la ley de obediencia debida.
– General de División Luciano Adolfo Jáuregui. Desde enero de 1978 fue subcomandante del IIº Cuerpo de Ejército hasta enero del 79, cuando asumió la comandancia. En 1984 fue procesado por la Cámara Federal de Rosario pero el ex presidente Carlos Menem lo indultó en 1989. El sobreviviente Jaime Dri contó al reconocer la Quinta de Funes que allí fue “interrogado, agredido y amenazado de muerte por el general Jáuregui”.
– Coronel Edgardo Aquiles Juvenal Pozzi. Alias “Coco”. Falleció el año pasado. Había quedado libre por la ley de punto final. Fue jefe del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario entre noviembre de 1976 y octubre de 1979. En su libro “El Escuadrón Perdido” el ex capitán del Ejército José D’Andrea Mohr cita las desapariciones de los conscriptos José Carlos Prat en enero de 1977 y Jorge Emilio Papetti el 16 de marzo de 1977, bajo el mandato de Pozzi.
– Coronel Oscar Pascual Guerrieri. Está detenido desde 2003 como responsable de la desaparición de militantes montoneros en 1979. Su apodo era “Jorge Roca” y fue segundo de Pozzi en el Destacamento de Inteligencia. Fue identificado como responsable de la Quinta de Funes. También está acusado por las desapariciones de Raquel Negro y su hijo.
– Mayor Hugo Augusto Vidarte. Estuvo detenido y recuperó la libertad gracias a la ley de obediencia debida. Fuentes judiciales pusieron en duda que aún esté con vida.
– Teniente coronel Enrique Testoni. Fue el jefe de la Fábrica Militar Domingo Matheu. También estaba en libertad por efecto de la ley de obediencia debida.
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