“El peronismo sabe gobernar, dejó una provincia ordenada y con muchas obras”
“Comencé a recorrer la provincia una vez más con dos objetivos. Por un lado, tomar conocimiento de la situación real en la calle, hablando con la gente. Ya visité media docena de localidades, me reuní con los presidentes comunales, intendentes, productores, visité empresas. Y por el otro, conversar con la dirigencia del peronismo con la idea de que si queremos ganar las elecciones de 2015 -como aspiro a que suceda- tenemos que empezar a mirarnos la cara, a no ponernos objeciones los unos a los otros, a conversar todos, para alcanzar la unidad. Alguna vez dije que al peronismo no le sobra un voto, y lo reitero. Quedó claro el año pasado cuando perdimos. Algo mal habremos hecho porque de lo contrario habríamos ganado”, expresó.
—Todos incluye a todos.
—Así es. Acá no se trata de pasarle facturas a nadie ni de creer que la opinión de uno vale más que la del otro. Lo que estoy planteando es, primero, conversar entre todos los peronistas sobre la base de un planteo de unidad y, segundo, comenzar a discutir las nuevas propuestas, porque es evidente que las que hicimos en las dos últimas elecciones no han llegado a la sociedad.
—Detrás de la recorrida por toda la provincia, que implica un esfuerzo enorme, tiene que haber alguna ambición personal o algún proyecto político.
—A esta altura de mi vida, los proyectos personales están subordinados al proyecto general. Yo tengo un sueño y es que el peronismo vuelva a gobernar la provincia de Santa Fe en el 2015 porque estoy convencido de que sabe hacerlo, lo ha demostrado, tiene proyectos y hombres y mujeres con mucha experiencia. En lo personal, puedo llegar a ser candidato o no; no es lo que más me interesa. Lo dije muchas veces: cuando salí electo gobernador armé un equipo de gente muy conocedora de los temas, estuvimos muchos meses haciendo un diagnóstico y no partimos de cero. Por el contrario, continuamos con el programa de quien, para mí, fue el mejor gobernador que tuvo esta provincia que fue Carlos Sylvestre Begnis -que quedó trunco como consecuencia de los golpes militares-, y que contemplaba el desarrollo productivo de la provincia, la explotación de la hidrovía, las rutas transversales, el tema de la energía, las viviendas rurales, la electrificación de las escuelas rurales… Todo eso formó parte de mi proyecto, lo pusimos nosotros en práctica. De manera que creo que el peronismo ha dado sobradas muestras de que sabe gobernar porque además dejó una provincia ordenada, con mucho dinero, con muchas obras en ejecución.
—¿Con qué expectativas plantea la unidad cuando el peronismo está tan atomizado? Un ejemplo es la Legislatura donde casi hay tantos bloques como diputados.
—No tiene que preocuparnos en la medida en que como hasta ahora ha ocurrido -y creo que va a seguir ocurriendo- haya acuerdo en los grandes temas. Creo que hay muchas menos diferencias de las que parece. Lo demás lo conforman los matices que justifican que uno se sienta más cómodo en un espacio o en otro. Pero el gran tema es ponerse de acuerdo en las cuestiones principales de fondo, que son las que tenemos que discutir. Participar todos en la elaboración de un gran programa para presentarlo a toda la sociedad santafesina. El peronismo aprende y haber perdido dos elecciones seguidas tiene que llevarnos a todos a reflexionar. No hay nadie exento, y me incluyo primero en la lista. Entonces de lo que se trata es de trabajar mucho por la unidad, de incorporar sectores de la sociedad que estuvieron con nosotros y en la última elección han preferido otras opciones electorales, de recuperar a sectores de la juventud que felizmente muchos de ellos están volviendo y a otros que tenemos que incorporar. Ésa es la única fórmula que hay para ganar las elecciones.
—Hace un año, se decía que el único que no podía ser candidato a gobernador era Jorge Obeid porque estaba vetado por el gobierno nacional. ¿Cuál es hoy su relación?
—Es buena. Han ocurrido hechos que son innegables. El primero es que Cristina sacó el 54 por ciento de los votos lo cual le da el derecho legítimo no sólo a gobernar el país sino también a conducir el peronismo. Pero además, hemos tenido respuestas positivas a muchas críticas que le hacíamos, como la política de subsidios y la relación con el campo. Son medidas importantes que nosotros tenemos en cuenta y más allá de algunas diferencias, estamos muchos más cerca del gobierno nacional. Del resto, no vale la pena mirar hacia atrás porque siempre lleva a alguna pasada de factura y reproches y yo quiero mirar para adelante.
—¿Habló con la presidenta o con alguien cercano a ella?
—Tengo diálogo con las principales figuras del gobierno nacional, que además son amigos. Con la presidenta todavía no he hablado.
“A Bonfatti le hubiera gustado recibir un gobierno como el que le dejamos a Binner”
“Creo que el mayor lamento de Bonfatti, aunque no pueda decirlo en público, es el de no haber recibido una provincia como la que recibió Binner -con 1.650 millones de pesos en efectivo en la caja y más de 50 obras públicas en marcha- y no con 1.500 millones de pesos de déficit. Bonfatti no lo va a poder decir porque es su propio partido el que le dejó la provincia en ese estado. Y yo tampoco me soslayo ni me alegro de que eso ocurra porque si le va bien al socialismo nos va a dejar una provincia ordenada para el 2015”, dice Obeid.
Y a renglón seguido considera que a Bonfatti tampoco le está yendo bien porque “le han dejado mal las cosas y porque pareciera que está queriendo repetir la misma receta de Binner y se equivoca. La receta del Socialismo es gastar, gastar y gastar y como no tienen un plan como tuvimos nosotros, todo el mundo viene a pedir plata y se la dan. Abrió la caja de Pandora, exacerbó el gasto público en cosas innecesarias y ahora no tiene plata para pagar los sueldos, ni para seguir las obras públicas”.
“La EPE es un buen ejemplo. Cuando era gobernador recibía el 7,5 % de lo que recaudaba para obras de infraestructura y ahora está en 5,7 %, casi dos puntos menos. Mientras tanto, desde que asumieron los socialistas aumentaron 8 veces la tarifa que sumaron el 150 % y la energía que le compra a Cammesa aumentó el 50 %. Es decir que en términos reales la EPE le está cobrando a la población el 100 % más de lo que le cobrábamos nosotros y sin embargo el servicio es deficiente”, explicó
“Eso es improvisación y malgastar el dinero porque mientras eso ocurre estamos llenos de gastos superfluos. Yo soy partidario de la cultura. Pero que tenga 31 asesores el Ministerio de Cultura y otros 31 asesores el de Educación me parece una exageración. Ese famoso gabinete joven donde están todos los hijos de los funcionarios y viajan por el mundo, los viáticos, los autos de lujo para los funcionarios. Lo de la ex ministra de Educación es un escándalo, haciéndose nombrar en el Ejecutivo después de asumir como diputada nacional. A mí me parece que así no va la cosa. Por eso me parece que lo que hay que discutir con el Socialismo y yo lo quiero hacer seria y democráticamente es sobre cuál es el proyecto de gobierno que tienen. No discutir cuánto e
s la alícuota que hay que aumentar del impuesto inmobiliario. Si hacemos eso nos equivocamos porque vamos a seguir aumentando los impuestos para malgastar”.
Grito de Alcorta
Contento por la noticia, Jorge Obeid contó que el presidente comunal de Alcorta, Vicente Martelli, le había comunicado que había sido incluido como miembro de la Comisión de Homenajes por los 100 años del Grito de Alcorta que se festejarán en junio de este año. “Esta designación tiene para mí un significado especial porque en uno de los viajes que hice como gobernador descubrí que el edifico donde está el viejo salón del teatro de la Sociedad Italiana donde se hizo la asamblea que dio origen al Grito de Alcorta estaba completamente degradado, casi en estado de demolición, y había sido transformado en una confitería bailable. Entonces tomamos la iniciativa de recuperarlo, le dimos toda la ayuda necesaria para que lo compraran y lo remodelaran. Hoy está tal como era cuando se realizó aquella asamblea. Esto para mí es una gran alegría”.
Promesa
Obeid recordó que su gobierno le dejó a Binner 50 obras licitadas o en ejecución, “como la Ruta 1 y los acueductos. Pero las suspendieron más porque la obra la habíamos empezado nosotros. No suspendieron la Ruta 19 porque ya estaba en marcha y financiada por el Banco Mundial. Mientras se siga con el pensamiento chiquito y egoísta de que porque a una obra la empezaron los peronistas no hay que hacerla… Yo prometo que si soy gobernador todas las obras que esta haciendo el Socialismo las voy a continuar. Por eso ojalá empiecen muchas”.
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