El petrolão amenaza cada vez más a Lula
Arrestaron otra vez a Dirceu, su ex mano derecha; ya había sido condenado.
Otra vez tras las rejas. El ex jefe de gabinete de Lula da Silva José Dirceu, condenado por haber sido el arquitecto de la red de sobornos en el Congreso entre 2003 y 2005, fue arrestado nuevamente. Esta vez se lo acusa de montar la multimillonaria trama de corrupción en Petrobras, el escándalo que tiene en vilo a Brasil, jaquea al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y se acerca cada vez más al ex presidente.
“Dirceu fue responsable de la institución del esquema en Petrobras mientras era jefe de gabinete; repitió el esquema del mensalão. La responsabilidad de Dirceu era evidente entonces como lo es ahora”, dijo el fiscal Carlos Fernando dos Santos Lima, del Ministerio Público de la República en Curitiba, desde donde el juez federal Sergio Moro impulsa las investigaciones sobre el petrolão.
En noviembre de 2013, en un juicio histórico en el que fue condenada la ex cúpula del PT, el Supremo Tribunal Federal sentenció a Dirceu a diez años y diez meses de prisión.
Desde fines del año pasado, Dirceu cumplía su pena por corrupción activa, que tras la apelación fue reducida a 7 años y 11 meses, bajo arresto domiciliario.
Según la fiscalía, Dirceu, de 69 años, indicó la designación de Paulo Roberto Costa y Renato Duque como directores de Abastecimiento y Servicios de Petrobras, respectivamente; ambos ejecutivos hoy se encuentran presos por sospecharse que fue a través de ellos que se movió la mayor parte del dinero ilegal pagado por grandes empresas para garantizarse contratos con la petrolera estatal.
A cambio de una reducción en su condena, Costa llegó a un acuerdo de “delación premiada” con la justicia, y según los abogados de Duque él también estaría evaluando este camino. Por los desvíos del petrolão, que habrían supuesto una pérdida de al menos 2000 millones de dólares a Petrobras, ya están arrestados varios ex directivos de la compañía, así como numerosos ejecutivos de constructoras y el ex tesorero del PT João Vaccari Neto, mientras que medio centenar de políticos oficialistas están bajo la lupa de la justicia por supuestamente haberse beneficiado de los sobornos para financiar campañas electorales.
Dirceu, que debió dejar su cargo en 2005, cuando estalló el escándalo del mensalão, como se llamó al esquema de coimas a legisladores para que apoyasen proyectos oficialistas, siguió canalizando sobornos de Petrobras una vez fuera del gobierno a través de su consultora, JD Asesoría y Consultoría; en este tiempo se calcula que recibió unos 12 millones de dólares de forma irregular por supuestos servicios a constructoras, entre ellas Camargo Correa, OAS, Engevix y UTC, además de la cobertura de gastos que iban desde taxis aéreos hasta la refacción del departamento de la hija de Dirceu.
“Dirceu siguió recibiendo valores del esquema criminal cuando estaba preso. Su hermano fue varias veces a las empresas para pedir dinero y donaciones para JD”, apuntó el fiscal Lima al dar detalles de las acciones realizadas por la Policía Federal ayer.
Durante la Operación Pixuleco, bautizada así en referencia al término utilizado por Vaccari Neto para las coimas (algo así como “las billetitos”), los agentes realizaron otras siete detenciones en Brasilia, San Pablo y Río de Janeiro, entre ellas la del hermano de Dirceu, Luiz Eduardo de Oliveira e Silva, y una veintena de allanamientos. También quedó bajo prisión temporaria el empresario Pablo Alejandro Kipersmit, de la firma de software argentino-brasileña Consist, sospechado de haber estado involucrado en la trama de pagos ilegales.
El juez federal Sergio Moro ordenó asimismo el bloqueo de 46 millones de dólares en cuentas vinculadas a Dirceu. En su escrito, el magistrado respaldó la nueva detención preventiva del ex jefe de gabinete de Lula porque “en un contexto de criminalidad desarrollada de forma habitual, profesional y sofisticada, no se puede no reconocer el riesgo que representa para el orden público”.
Durante la conferencia de prensa del fiscal Lima, los periodistas preguntaron si el ex presidente Lula será investigado por el petrolão o logrará evitarlo, como sucedió con el mensalão (es más: fue reelegido en 2006). “En este momento no existen indicios de necesidad de prisión de quien quiera que sea que no está preso. Pero ninguna persona en un régimen republicano está exenta de ser investigada”, se limitó a decir.
Sin embargo, Lula sí está siendo investigado por la Fiscalía de la República en Brasilia por tráfico de influencia a favor de algunas de las constructoras involucradas en el petrolão.
La noticia del nuevo arresto de Dirceu volvió a hacer temblar al PT y al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, que se esfuerza por salir adelante en medio de una creciente crisis económica y de las cotidianas revelaciones del petrolão que salpican a sus filas. La mandataria se reunió ayer con algunos ministros clave para evaluar la situación, pero evitaron luego referirse al tema.
“Las investigaciones sobre Petrobras siguen, pero el país también sigue. Nuestra mayor preocupación es que las empresas sigan funcionando, que la economía vuelva a crecer”, dijo el ministro de Defensa, Jaques Wagner, en alusión a la contracción del 1,7% en el PBI que se espera para este año.
Con la ayuda de Lula y del PT, el gobierno pretendía lanzar este jueves una nueva campaña por radio y televisión para reforzar la agenda positiva de la administración. Ahora habrá más empeño en blindar de las revelaciones del petrolão a Dilma, que tiene una popularidad de apenas 7,7%, según las últimas encuestas. La incógnita es cómo repercutirá la detención de Dirceu en la opinión pública, donde hay cada vez más voces que piden el impeachment a la presidenta por su supuesta responsabilidad política en el escándalo, además de acusaciones de que su campaña por la reelección el año pasado también habría recibido dinero sucio de Petrobras.
Si bien algunos políticos de la principal fuerza opositora, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), expresaron que las investigaciones de corrupción no tendrían que detenerse en Dirceu y deberían apuntar más arriba, hacia Lula y Dilma, el presidente del partido, el senador Aécio Neves, llamó a la calma.
“El PSDB no celebra ni lamenta las nuevas detenciones, entre ellas la del ex ministro Dirceu. Lo que debe ser alabado en este momento es el pleno funcionamiento de nuestras instituciones. Instituciones autónomas, independientes y activas son garantía del ejercicio pleno de la democracia. Aquellos que cometieron delitos, independientemente de la función que ocupan u ocuparon, deben responder por ellos dentro de lo que determina la ley”, señaló Neves, ex candidato presidencial que fue derrotado por Dilma en las elecciones de octubre del año pasado.
EL DIRIGENTE QUE SOÑÓ CON SUCEDER A LULA
JOSÉ DIRCEU
Ex jefe de Gabinete de Lula
Profesión: abogado
Edad: 69 años
Origen: Passa-Quatro, Brasil
Origen
Nació en el pueblo de Passa-Quatro, en Minas Gerais, en 1946, y estudió Derecho en San Pablo. Se casó cuatro veces y tiene tres hijos
Guerrilla
Integró la guerrilla del Movimiento de Liberación Popular; se exilió en Cuba y en los 80 se sumó al Partido de los Trabajadores (PT)
Ascenso
Dirceu se convirtió en jefe de gabinete en 2003, cuando Lula llegó a la presidencia; a partir de entonces construyó poder y tejió alianzas, y para muchos era el candidato a suceder a Lula
Derrumbe
El mensalão, el escándalo por sobornos a opositores en el Congreso, lo golpeó de cerca y tuvo que renunciar en 2005. En 2006 se le inició un juicio de corrupción por la misma causa; fue condenado a diez años de prisión en 2012 y trasladado a arresto domiciliario el año pasado.
Fuente: La Nación Digital
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