El petrolão tiene nuevo juez y complica al último rival de Dilma
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El Supremo Tribunal Federal eligió a Edson Fachin en reemplazo del fallecido Teori Zavascki. Un ejecutivo de Odebrecht involucró a Aécio Neves, del PSDB, en la trama de corrupción.
Las investigaciones del multimillonario escándalo de corrupción en Petrobras, que involucran a políticos brasileños, no se detendrán en la Corte Suprema, pese a la trágica muerte del juez que llevaba el caso, Teori Zavascki, en un accidente aéreo, el mes pasado. Ayer, para evitar retrasos significativos en el proceso, el Supremo Tribunal Federal (STF) eligió a su miembro más reciente, Edson Fachin, nuevo responsable de la explosiva causa.
Fachin, de 58 años y designado miembro de la Corte en 2015 por la entonces presidenta Dilma Rousseff, fue elegido tras un sorteo electrónico entre sus pares. Para tranquilidad de quienes temían que el petrolão pudiera sufrir demoras o alteraciones debido al fallecimiento de Zavascki, la selección de Fachin significa un gran alivio: era el colega más cercano al desaparecido juez y quien más embebido estaba del caso, que afectaría a unos 200 políticos, incluidos el actual presidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), y varios miembros de su gabinete, así como los ex mandatarios Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).
La primera decisión importante que Fachin tendrá que tomar es si levanta o no el secreto de sumario sobre el acuerdo de delación premiada que firmaron con la justicia 77 ex ejecutivos de la compañía Odebrecht a cambio de reducciones en sus condenas por haber pagado sobornos para que su empresa ganara contratos con Petrobras.
Filtraciones
En los últimos dos meses se han filtrado a la prensa varios nombres de los políticos presuntamente señalados por estos ejecutivos como beneficiarios de coimas, pero hasta ahora no ha sido liberado el contenido del acuerdo de delación premiada.
El lunes, la presidenta del STF, Carmen Lucia Antunes Rocha, señaló que no estaba dispuesta a que las investigaciones anticorrupción quedaran estancadas en la Corte y de manera excepcional aprobó el acuerdo de delación premiada de los ejecutivos de Odebrecht.
Todo el material de Odebrecht pasó ahora al procurador general, Rodrigo Janot, quien debe decidir si ordena nuevas investigaciones o directamente realiza denuncias concretas contra los políticos.
El acuerdo de Odebrecht tiene el potencial para derribar al gobierno de Temer, quien según las primeras filtraciones a la prensa habría sido citado numerosas veces como destinatario de recursos ilegales para financiar la campaña por la reelección en 2014, en la que era compañero de fórmula de Rousseff.
De comprobarse esas acusaciones, el Tribunal Superior Electoral (TSE) anularía el actual mandato y el Congreso debería elegir de forma indirecta al nuevo ocupante del Palacio del Planalto hasta las elecciones directas de 2018.
Imputaciones a Neves
Mientras tanto, ayer el diario Folha de S. Paulo reveló que tuvo acceso a parte de las delaciones de Odebrecht, en las que uno de los “arrepentidos”, el ex presidente de Infraestructura Benedicto Junior, acusó al senador y ex candidato presidencial Aécio Neves (del Partido de la Social Democracia Brasileña, PSDB) de haber recibido dinero de la fraudulenta construcción de la Ciudad Administrativa estatal de Minas Gerais, en Belo Horizonte, cuando Neves era gobernador de este estado (2003-2010).
Neves negó categóricamente las acusaciones y exhortó al STF a que levante cuanto antes el secreto de sumario sobre el contenido del acuerdo de Odebrecht para que se conozca la verdad.
En tanto, en el Congreso, donde varios legisladores están inquietos por lo que pueda revelar el acuerdo de delación premiada de Odebrecht, el líder del PMDB en el Senado, Eunício Oliveira, fue elegido presidente de la Cámara alta, mientras que Rodrigo Maia, del partido Demócratas (DEM), aliado del PMDB, ganó la reelección como titular de Diputados.
Por un lado, se trata de victorias importantes para el oficialismo, que se garantizaría el control del proceso en caso de una eventual salida de Temer, pero por otro podrían representar eventuales conflictos: en las filtraciones de Odebrecht, los nombres de Oliveira y Maia fueron también citados como receptores de coimas del petrolão.
Proponen a Moro para el Supremo Tribunal Federal
El juez federal de Curitiba Sergio Moro, célebre porque desde 2014 dicta el ritmo de la agenda política de Brasil con la operación Lava Jato, fue elegido candidato a miembro del Supremo Tribunal Federal (STF) por parte de la Asociación de Jueces Federales (Ajufe).
El presidente brasileño, Michel Temer, ha recibido presiones, sugerencias y una danza de nombres para designar al juez del STF que reemplace a Teori Zavascki, que murió el mes pasado al caer el avión en el que viajaba en Paraty, en el estado de Río de Janeiro.
“Esta votación refleja el apoyo de los jueces federales a la operación Lava Jato”, dijo Moro, al comentar que está primero en una lista de tres candidatos que Ajufe presentó ante el presidente brasileño.
El juez federal de Curitiba fue elegido con 319 votos, seguido por Reynaldo Fonseca, ministro del Supremo Tribunal de Justicia, y el camarista de San Pablo Fausto De Sanctis.
El Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), de Temer, trabaja para imponer la candidatura de Ivan Gandra Martins, titular del Tribunal Superior del Trabajo, activista del Opus Dei y favorable a la flexibilización de las leyes laborales que impulsa el gobierno.
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