EL PETRÓLEO ROMPIÓ LA BARRERA DE LOS 50 DÓLARES
El barril de petróleo de Texas alcanzó hoy un máximo de u$s50,47 en Nueva York y cerró a un nuevo precio récord, mientras los operadores aguardan a conocer mañana las últimas cifras sobre reservas almacenadas en Estados Unidos.
Los expertos estiman que las cifras del Departamento de Energía de EE.UU podrían confirmar una caída de más de tres millones de barriles en existencias de crudo y de más de un millón en productos destilados, que incluyen el gasóleo de calefacción y el diesel.
De confirmarse las previsiones, los precios podrían acelerar aún más la tendencia alcista y alcanzar entre 50 y 60 dólares por barril en el corto plazo, según algunos analistas.
“Con un mercado en precario equilibrio, la pérdida de una fuente importante de suministros durante varias semanas puede hacer que los precios se muevan muy por encima de u$s50”, señaló la firma Cambridge Energy Research Associates (CERA) en un informe.
El fuerte empuje alcista que experimentaron los precios al comienzo de la sesión quedó algo atenuado después, aunque el crudo tejano se mantenía alrededor de los 50 dólares.
Al cierre del mercado, el precio de los contratos para noviembre del Petróleo Intermedio de Texas quedó en u$s49,90 por barril, después de añadir 0,26 dólares al valor de la sesión anterior.
El precio del barril de petróleo Brent para noviembre subió un 0,97 por ciento y cotizó a u$s46,45 en el mercado de Londres, después de alcanzar un máximo de u$s46,72 por barril.
Los contratos de gasolina para octubre se mantuvieron en un nivel similar al de la jornada anterior, alrededor de 1,34 dólares por galón (3,7 litros), mientras que el valor del gasóleo de calefacción subió en un centavo y cerró a 1,37 dólares por galón.
El anuncio de Arabia Saudí de que aumentará su producción a 11 millones de barriles diarios no consiguió disipar la inquietud de los operadores acerca de si la oferta será adecuada para atender la demanda global.
Además, el crudo árabe tarda entre cuatro y seis semanas en llegar a los puertos de EE.UU, por lo que el aumento de producción saudí no tendría un efecto inmediato en el nivel de oferta.
“La razón más importante por la que los precios son tan altos es el crecimiento excepcional de la demanda”, señaló Daniel Yergin, presidente de CERA.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó a comienzos de este mes que prevé un incremento de 2,5 millones de barriles diarios en la demanda global para este año, que alcanzará los 82,16 millones, y de 1,7 millones para 2005.
La sed de petróleo en los países industrializados y en otros como China, coincide con una escasa capacidad de los países productores para bombear crudo extra que compense el empuje de la demanda.
Durante buena parte de la pasada década se contaba con una capacidad extra de producción de entre 3 y 5 millones de barriles diarios de crudo, mientras que en estos momentos es de alrededor de 1,4 millones.
Con ese escenario, cualquier interrupción imprevista de la producción presiona de inmediato al alza a los precios.
Prueba de ello ha sido el efecto alcista en los precios del incremento de la inestabilidad en Nigeria, que es el quinto suministrador más importante del mercado estadounidense.
La amenaza de un grupo armado de atacar instalaciones petroleras en el Delta del Niger si los extranjeros no abandonan la zona, ha añadido otro asunto de preocupación a los mercados.
A ello se suma el que la recuperación de la actividad en el Golfo de México no es tan rápida como se esperaba, después del paso del huracán “Iván”.
La producción actual de petróleo en ese área es inferior aún en 490.000 barriles, que equivale a un 29 por ciento del nivel habitual de 1,7 millones de barriles diarios, según datos difundidos hoy por el Servicio federal de Gestión de Minerales (MMS).
Entre el 13 y el 28 de septiembre se han dejado de producir unos 11,7 millones de barriles, según esa agencia federal
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