EL PJ AVANZA CON LA LEY DE PRESUPUESTO
El Poder Ejecutivo empezará a enfrentar mañana el primero de dos desafíos fundamentales para su estabilidad política cuando la Cámara de Diputados inicie el debate del proyecto de presupuesto nacional 2005 y su controvertida delegación de facultades al jefe de Gabinete para disponer la reasignación de partidas por simple decisión administrativa y sin sujeción a la ley de administración financiera.
El otro reto que espera al gobierno de Néstor Kirchner es la prórroga hasta el 31 de diciembre del año próximo de la ley de emergencia económica y los amplios “superpoderes” que otorga al Poder Ejecutivo, proyecto que trataría la semana próxima el Senado.
Ambas iniciativas son rechazadas por la oposición, que centra sus críticas en las amplias prerrogativas que el Poder Ejecutivo pretende retener mediante la sanción de esos proyectos.
Por lo pronto, el del presupuesto se anticipa como un áspero y extenso debate parlamentario. Al respecto, fuentes parlamentarias especulaban ayer con la posibilidad de que la discusión en la Cámara baja se realice en dos jornadas consecutivas.
A pesar de rechazar la iniciativa, el radicalismo facilitará la conformación del quórum, por lo que el bloque oficialista, conducido por el duhaldista José María Díaz Bancalari, tendría ganada la primera batalla y se garantizaría el arranque de la sesión, cuya hora de inicio se definirá hoy.
Esta postura de la UCR fue confirmada a LA NACION por el diputado Miguel Giubergia (Jujuy), vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, quien la justificó en el hecho de que su partido “quiere dar el debate” y que no pretende “repetir las nefastas consecuencias de dejar a un gobierno sin presupuesto, como ocurrió en 1966 con Arturo Illia”.
En otro orden, Giubergia calificó de “conservador” el presupuesto redactado por la administración Kirchner porque “se esconden recursos para utilizarlos en un año electoral con absoluta libertad”, explicó.
Sobre la delegación de facultades al jefe de Gabinete para reasignar partidas sin aprobación parlamentaria, el diputado radical aseguró que de esa manera “se consolida un poder total y absoluto que convierte al Congreso en una oficina de protocolización de las decisiones del Poder Ejecutivo”.
Objeciones
Pero la lista de críticas al proyecto se extiende más allá de esas polémicas prerrogativas.
Así, el jefe del bloque de ARI, Eduardo Macaluse (Buenos Aires), afirmó que el proyecto “responde a la matriz de acumulación económica de los años 90”.
“Mantiene el congelamiento salarial, destina un superávit fiscal como no hubo en los 90 para el pago de la deuda y no contempla una reforma tributaria para hacer más justa la carga impositiva”, señaló.
A diferencia de la UCR, el legislador destacó que los 12 miembros de ARI no darán quórum. “Vamos a esperar que el PJ haga el esfuerzo de juntar número y después sí bajaremos a dar el debate.”
El Interbloque Federal de partidos provinciales también votará en contra, según explicó a LA NACION el demócrata progresista Alberto Natale (Santa Fe). Este diputado rechazó la iniciativa por el “avance desmesurado del gasto”. “Pasamos de $ 45.000 millones en 2002 a $ 77.000 millones previsto para el año que viene, con lo que, a pesar de la devaluación y el default, el gasto público avanzará un 70%”, precisó.
Natale también criticó “la duplicación de las partidas” para los ministerios de Desarrollo Social y de Planificación Federal. “Una cosa es planear rutas y viviendas y otra muy distinta es que aumentemos el derroche”, se quejó.
Al mismo objetivo apuntó sus quejas el radical Giubergia. “Son dos ministerios que han subejecutado en casi un 50% sus presupuestos y, encima, se les aumentan sus partidas”, sentenció.
En tanto, Macaluse criticó el nivel de recursos asignados a salud y educación.
“La ley federal de educación establece un presupuesto del 6% del PBI y hoy apenas si pasamos del 3%, mientras que en materia de salud pública se destina un presupuesto insuficiente para responder a las necesidades de la gente”, se quejó.
A pesar de esos cuestionamientos, el peronismo parecería tener asegurados los votos para aprobar el presupuesto.
Sin embargo, el Gobierno podría tener críticos entre sus filas. Uno de ellos será el santafecino Oscar Lamberto, quien firmó el dictamen de comisión en disidencia en lo que respecta al polémico artículo del proyecto oficial que delega facultades al jefe de Gabinete.
“A mí, particularmente, me parece que el artículo 11, que delega facultades, no es necesario. El presupuesto, como concepto, es un límite y si no hay límite no hay presupuesto”, concluyó el legislador santafecino.
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