EL PJ ROSARINO SE PINTA LA CARA
Se endurece cada vez más la pelea entre la provincia y la Municipalidad por la recaudación y la distribución de los ingresos públicos. El choque que enfrenta a las dos administraciones empezó a retumbar esta semana al interior del Concejo Municipal y ya se escucharon los primeros gritos de los ediles de la oposición. Desde mañana, los representantes en el Palacio Vasallo del Frente para la Victoria y del Partido del Progreso Social instalarán en esquinas estratégicas de la ciudad puestos donde se juntarán las firmas de los rosarinos que se oponen al aumento de la Tasa General de Inmueble (TGI), impulsada por la gestión de Miguel Lifschitz.
Como si se tratara de los balances propios que se realizan en vísperas de finalizar el año, hace una semana el arqueo de la gestión municipal determinó un incremento de la TGI que le permitirá engordar entre 25 y 30 millones la recaudación en el 2006.
El concejal Arturo Gandolla, presidente del bloque del Frente para la Victoria, aseguró que “se engañó a la ciudadanía porque se demoró este anuncio hasta que terminó el proceso electoral y era una obligación hacerlo en septiembre para que sea aprobado en diciembre en el Concejo”.
Además, Gandolla criticó el argumento del Ejecutivo local con respecto a la deuda que tiene la provincia con el municipio. Cabe recordar que la disputa se originó hace algunas semanas cuando el intendente Miguel Lifschitz inició un reclamo administrativo a la provincia para que pague unos 65 millones de pesos que adeuda por malas liquidaciones de coparticipación.
“Primero el municipio tiene que demostrar la veracidad de esa deuda que supuestamente contrajo la provincia, y si se comprueba que existe vamos a hacer las gestiones pertinentes para que se cobre, ya que antes que miembros de un partido somos concejales de la ciudad”, señaló Gandolla.
En la misma línea que el documento que emitió anteayer el Ejecutivo provincial se posicionó el justicialista rosarino para denunciar el incremento de la TGI impulsado por el municipio.
“Rosario recibió entre enero y noviembre casi 196 millones de pesos equivalentes al 32 por ciento de los recursos provinciales coparticipables, mientras que la ciudad de Santa Fe se quedó con el 12 por ciento y vale la aclaración no aumentó la TGI”, señaló Gandolla. Y agregó: “La Municipalidad tendrá que realizar un estudio serio para poder explicar la supuesta deuda”.
Además, manifestó que la metodología comunicacional empleada para justificar la suba no es la adecuada y en cierta forma roza lo ficticio. “Es falso que se trate de algo equitativo; más bien estamos frente a un aumento encubierto del 50 por ciento en todas las zonas, salvo las marginales donde no tributan. No pueden establecer un incremento frente al río (en la franja de Alberdi) cuando en esa zona también viven personas de bajos recursos”, indicó más tarde el jefe de la bancada del Frente pra la Victoria.
Para el edil, el sentido de este aumento de la tasa municipal tiene que ver con otros factores que van más allá de la deuda que pueda tener la provincia. “Es evidente que el municipio tiene problemas financieros y económicos pero eso se debe principalmente a la sobredimensionada planta de personal que supera los 10 mil trabajadores mientras la calidad de los servicios no es extensiblemente mayor”, expresó.
Este contenido no está abierto a comentarios

