EL PJ SUMA FUERZAS EN EL SENADO PARA APURAR HOY EL ENVÍO DE TROPAS A HAITÍ
El Senado podría aprobar hoy el proyecto que autoriza la salida de tropas hacia Haití —un anhelo del Gobierno que es bien mirado por Estados Unidos—, con el impulso del bloque del justicialismo, los provinciales y algunos radicales disidentes. La UCR, en cambio, ratificó su oposición porque lo considera una intromisión en los asuntos internos de otro país.
“No vamos a una guerra, sino a evitarla”, fue uno de los argumentos que usó ayer ante los senadores el canciller Rafael Bielsa, quien junto al ministro de Defensa, José Pampuro, hicieron un extenso informe en la Cámara Alta. La reunión, un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Defensa, concentró a casi 30 senadores (del total de 71), lo que dio una idea del interés que tenían los legisladores.
La participación en la fuerza multinacional creada por la ONU para restablecer la paz en Haití, uno de los países más pobres de la tierra, deberá ser convalidada por Diputados, tal vez la semana próxima. De todos modos, la segunda etapa de la misión comenzó ayer (ya llegaron las tropas brasileñas) y los argentinos llegarían a ese país caribeño en la segunda mitad de este mes.
Los ministros y sus asesores hicieron un extenso y prolijo informe sobre la misión proyectada —que le costará al país más de 7 millones de dólares—, los objetivos de la ONU, el personal y la logística a enviar (ver La operación…). Y respondieron también preguntas de los senadores.
Su presencia había sido reclamada por los radicales, pero no lograron cambiar su postura contraria. Ayer, la UCR ratificó que hoy se negará a colaborar con los dos tercios de los votos para tratar el tema sobre tablas.
De todos modos, en el oficialismo que lidera Miguel Pichetto había tranquilidad. Ayer se ufanaba de haber conseguido el apoyo del interbloque federal de los provinciales (el salteño Ricardo Gómez Diez y los neuquinos Luz Sapag y Pedro Salvatori), los tucumanos Ricardo Bussi y Delia Pinchetti, el radical independiente Rodolfo Terragno, y los catamarqueños Oscar Castillo y María Colombo, entre otros.
En la UCR, liderada por Mario Losada, calculaban que sumarían entre 15 y 17 senadores (contando al socialista Rubén Giustinianni, otro que se opone), de modo que no podrían impedir que se trate hoy. Su argumento es que los proyectos de ley no deben discutirse sobre tablas y, si consiguieran su objetivo, la aprobación solo se demoraría una semana, porque pasados siete días se puede votar por simple mayoría.
Ayer, parte del debate giró sobre las bases de la ONU para convocar a la fuerza multinacional. La oposición dijo que se la llamó por el capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, lo que significa “imponer la paz” en lugar de mantenerla, lo que estaría en el capítulo VI. Eduardo Menem contestó: “Ninguna norma de la ONU habla de imponer la paz, que sería un acto de sometimiento. Las misiones son para mantener la paz y preservar la seguridad internacional”.
Ante las preguntas de las funciones que cumplirían los efectivos argentinos, Pampuro aclaró que se trata de crear “un entorno seguro y estable” para la acción de otras fuerzas, que tendrán el poder de policía. Es decir que no intervendrán en disturbios locales. Otros países tienen esa función, como Chile que envió un cuerpo especial de carabineros.
La reunión de ayer fue abierta por el vicepresidente Daniel Scioli, y conducida por los titulares de las comisiones de Relaciones Exteriores, Ramón Puerta, y de Defensa, Marita Perceval. La única reforma que se aceptó es que no se permita una renovación automática de los plazos, como dice el proyecto, sino que se obligaría a que en dos años el Congreso vuelva a discutir el tema.
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